martes, 25 de diciembre de 2012

Vietnam o como perder el miedo a perder la vida cruzando la calle


Ahora si ya me pasé, mas de un mes que no les escribo nada…soy de lo peor! Pero buenol, ya van las “nuevas” aventuras!
Entonces me quedé en que estaba en Phonsavan y tenía que esperar el camión hasta las 2 de la mañana, fui a cenar con Matt y Rachel y una de las parejas de alemanes que conocí en el tour, unos viejitos poca madre!
Después de cenar comida hindú deliciosa Matt y Rachel me invitaron a su cuarto a ver una película, se portaron súper buena onda porque sabían que yo ya no tenía hotel ni nada y tenía que esperar hasta las 2 de la mañana; como a las 11 de la noche ya me dio pena estar ahí y les dije que ya me iba a esperar el camión. La cosa es que este camión viene desde Luang Prabang de donde salió a las 6 de la tarde así que pasa por Phonsavan a las 2 de la mañana y no hay estación ni nada, pasa así a media calle, entonces ahí me tienen 3 horas sentada en la calle, con los laosianos de la agencia donde compré el boleto que no hablaban nada de inglés, pero eso si, estaban jugando FIFA (sabía que debía aprender a jugar maldito FIFA) y con un frío que me quería morir! Finalmente llegó el camión (otro sleeper bus) y me tocó en el asiento de hasta atrás, casi tuve que caminar encima de toda la gente que obvio venía súper dormida. Este sleeper bus fue diferente, no tiene literas si no como asientos/camas, suuuuuuuuuuuuper incómodos también; el que inventó el sleeper bus merece un lugar especial en el infierno.
Entonces ya me subí y me dormí y a las 5 de la mañana el bus se paró y que me doy cuenta que estamos en la frontera y tenemos que esperar ahí 3 horas a que la abran para pode pasar…de verdad que la logística no se les da a los asiáticos, no le veo el caso a salir a las 2 de la mañana para luego tener que esperar 3 horas en la frontera, es ridículo. Y bueno a las 8 de la mañana abrieron la frontera, nos hicieron bajarnos del camión con nuestras cosas para que te sellen la salida de Laos y luego caminas unos 50 metros y llegas a la entrada de Vietnam, ahí nos quitaron los pasaportes y se tardaron horas en regresárnoslos, obvio primero dejaron pasar a TODO Asia, ya que empezaron a entregar los pasaportes el oficial te preguntaba si querías cambiar tus kips, la moneda de Laos, por Dongs, la de Vietnam; yo pensé que era mejor esperar a un banco pero una chica me dijo que no aceptan kips en ningún lado, así que decidí cambiarlos y el hijo de &$%/ me robó 15 dólares, así de la nada me dio 15 dólares menos (o sea 300,000 dongs) y cuando le quise reclamar resulta que no hablaba un carajo de inglés…no saben el coraje, casi me da algo! Entonces como hora y media después de que abrieron la frontera por fin pasó todo mundo y nos regresamos al bus, en donde cabe mencionar que la tipa que iba al lado de mi era una pesadilla, no se callaba, se movía todo el tiempo, ocupaba la mitad de mi espacio (fue la primera holandesa que conocí que me cayó súper mal!) y el tipo de al lado (recuerden que venía hasta atrás, donde hay 5 asientos corridos) era otro holandés que medía 1.95m y pesaba como 120 kilos…quería morir! Y así, 19 horas después de haberme subido al camión llegué a Hanoi, en donde Pamela ya me esperaba (su avión llegaba como a las 6pm). Tomé un bus hacia el centro y busqué el hostal y ahí estaba la Pame…toda dormida y cansada de sus 27 horas de vuelo a Vietnam (Mexico-Los Angeles-Guangzhou-Hanoi).
Después de que me bañé nos salimos y acabamos cenando con una alemana que conocí en el camión y un australiano súper borracho que se llamaba Russ (sabe dios de donde salió) y lloraba amargamente porque había cortado con la novia hacía 2 días…de lo mas random. Después de la cena nos regresamos a dormir, las 2 estábamos muertas.
Al día siguiente desayunamos en el hostal (desayuno que estaba incluido por la exorbitante cantidad de 9 dlls por cama) y conocimos a Christina, una alemana toda buena onda, así que después de que nos cambiamos de hotel (a un cuarto privado de 15dlls entre las 2) nos fuimos a caminar por la ciudad. Debo decir que Hanoi es impresionante, hay muchísima gente y muchísimo tráfico y uno pensaría que eso no es nada diferente a México, pero el tráfico es un 80% de motos, motonetas o como les quieran llamar…es una locura! Todas van súper encimadas y tocan el claxon cada 3 segundos, además jamás se detienen, así que si quieres cruzar la calle existe la técnica Vietnamita que es caminar despacito pero constante y las motos te van esquivando y nunca de los nuncas debes caminar hacia atrás, además es imposible caminar por las banquetas porque todas son como estacionamiento de motos!
Después de caminar fuimos al hotel a descansar un poco y luego quedé de verme con Ben, el canadiense que conocí en Koh Tao y con Michael otro canadiense que conocí en Vang Vieng, en una esquina cerca del lago que hay en el centro de Hanoi para tomar unas cervezas. En dicha esquina hay unos “bares” que en realidad son banquitos que están a media calle, en donde venden cerveza de barril, conocida como Bia Hoy; el costo de cada vasito de chela es de 5,000 dongs, o sea 0.25 dlls, la verdad no es la mejor cerveza del mundo, pero vamos, son 3.11 pesos, así que estaba increíble! Después de las chelas en donde también llegó Mark, otro chico que conocimos en Koh Tao nos fuimos a cenar y luego a una “fiesta” que resultó ser un bar súper equis, así que después de otra cervecita Christina, Pamela, Michael y yo decidimos regresar al hotel (o al área de nuestros hoteles) en busca de otro lugar. Caminando cerca del hostal encontramos  un lugar que se llama La Bomba Latina y, para nuestra suerte, seguía abierto! Así que entramos y resulta que el DJ Enrrrrrique (que decía ser cubano pero hablaba mas como español) tocaba todo tipo de salsa y reggeaton y merengue y esas cosas, así que nos quedamos hasta tarde bailando.Había un par de vietnamitas bailadores que no lo hacían nada mal pero cuando bailamos con ellos descubrimos que en realidad no eran tan buenos, como que no le echaban el feeling suficiente.
Después de tanta bailadería nos fuimos a dormir y al día siguiente reservamos un tour para ir a Sapa, que es un pueblo al norte de Vietnam muy famoso por sus hermosos paisajes con campos de arroz y por la posibilidad de encontrar y convivir con minorías indígenas que viven ahí. Así que pasamos el día en Hanoi paseando un poco mas y por la noche tomamos el sleeper bus (FUCK YEAH!!) hacia Sapa! El tour lo reservamos con Christina así que ella también venía con nosotras! Llegamos a Sapa muy temprano en la mañana después del que resultó ser el mejor sleeper bus que he tomado…saben por qué? Porque junto a Christina se sentó un francés (muy cotorro por cierto) que tenía muchos valiums y me regaló uno!!!! No me juzguen, ya sabían que le hago a eso de las droguitas! Bueno, entonces llegamos a Sapa y hacía muchísimo frío, para el cual yo no estaba preparada (si llevo 3 meses en la playa casi) entonces dejamos nuestras cosas en el hotel, me puse toda la ropa que traía, desayunamos y nos fuimos a empezar nuestro trekking por las montañas. Nuestra guía era una chica Hmong (minoría que viene de China) y nos llevo por todos los caminos mas lodosos de la montaña…he de decir que el paisaje era muy lindo pero el clima no ayudaba en nada, había muchísima niebla y no se veía muy bien, después de caminar un buen rato fuimos a ver un baile típico de la región, comimos por ahí y regresamos al hotel en donde cenamos y luego salimos a buscar unas chelitas; hacía tanto frío y había tanta niebla en la noche que la ciudad parecía salida de película de terror; pero al final encontramos un extraño bar en donde había un tipo anafre y unas gringas buena onda y ahí nos quedamos hasta tarde. Al día siguiente caminamos mas por la montaña, comimos mas y mas (la comida estaba bastante buena) y por la tarde nos alistamos para tomar el bus de regreso a Hanoi.
Llegamos a Hanoi a las 6 de la mañana y la verdad no queríamos pasar otro día ahí, así que en cuanto llegamos corrimos a una agencia de viajes (que mis amigos Suecos Julia y Niclas me recomendaron) y compramos el tour para Halong Bay para ese mismo día en un par de horas. Halong Bay es una de las cosas mas impresionantes que he visto en este viaje; es un conjunto de islas de piedra caliza inmensas…de verdad es una cosa impresionante.
El tour fue de 3 días y 2 noches, la primera noche en el barco y la segunda en un hotel (que resultó mega fancy…el mejor en el que me he quedado en todo el viaje) en una isla cerca de Halong Bay que se llama CatBa Island. El grupo de nuestro tour no fue el mejor, solo parejas y una gringa que iba sola, y todos hablaban otros idiomas y no se, raro. Pero aún con el grupo raro (y bueno, estaba con Pame así que todo bien) fue de las mejores experiencias, solo pasar en el barco junto a las islas es algo espectacular! El tour incluía todo y el guía era súper chistoso, un vietnamita como de 30 kilos que nos contaba que su esposa era mas grande que él y lo trataba mal y le pegaba y no se que tantas cosas…jajaja era de lo mas cagado.
De regreso en Hanoi teníamos que buscar como movernos hacia la siguiente ciudad que sería Hue, y resulta que venden unos boletos de camión que van desde el norte hasta el sur con paradas en las ciudades principales y cuestan nada, el nuestro era así Hanoi-Hue-Hoi An-Na Trang-Mui Ne-Ho Chi Minh City, y nos costó la increíble cantidad de 33 dólares por como 1800 km…así o mas barato!
Así que nos fuimos a Hue, la ciudad no es nada emocionante pero si van tienen que tomar el tour de un día a las tumbas y los templos, cerca de la ciudad (que en algún momento también fue una de las capitales) hay 3 tumbas de algunos reyes y son simplemente impresionantes, también fuimos a un par de templos y a un jardín (he de decir que el jardín fue un robo…pero bueno).
Después de estar en Hue nos movimos a Hoi An…y WOW! Hoi An es como el San Miguel de Allende de Vietnam, es una ciudad cerca de un río que es simplemente súper linda, tiene miles de restaurantes, tiendas, mercados además de estar súper cerca de la playa, así que aquí nos quedamos un par de días solo caminando, andando en bici y paseando por la ciudad que de verdad vale la pena visitar!
Después de Hoi An decidimos saltarnos Na Trang y Mui Ne (que son las playas mas famosas de Vietnam) porque Pame no tenía mucho tiempo y la verdad que para buenas playas tenemos las de México. Así que tomamos un bus por 24 horas hasta Ho Chi Minh City anteriormente conocida como Saigon y creo que fue la ciudad que mas disfruté en Vietnam!
Así que llegamos a Saigon y pronto conocimos a un grupo de personas buena onda, un portugués, un suizo, un parisino, un griego, una filipina y me encontré a Adrián, el español de Canarias que conocí en Laos y estaba con Lin un couchsurfer local que lo dejó quedarse en su casa y que después nos llevo de paseo por la ciudad. Couchsurfing es un proyecto súper bueno e interesante, si no saben que es les sugiero que lo chequen!
Hasta antes de HCMC no habíamos visto muchas cosas de la guerra, en Hanoi hay un par de museos pero todo mundo dice que no valen la pena que es mejor esperar a los de Saigón, solo habíamos visto algunos tanques y cosas así. Así que nos fuimos al museo de la guerra. Fue una de las experiencias mas deprimentes y extrañas del viaje, hay un millón de fotos y armas y cosas de la guerra de Vietnam, es raro, uno recupera su fe en la humanidad viajando pero ves estas cosas y te das cuenta de que aún vivimos en un mundo enfermo y triste donde a veces ciertos intereses valen mas que la vida de miles o millones de personas (este sentimiento solo se pone peor una vez que llegas a Camboya).
Además del museo caminamos mucho por la ciudad, fuimos a China Town, a algunos parques, iglesias y básicamente echamos la fiesta porque eran los últimos días de Pame en la vacación. Disfruté muchísimo HCMC, creo que es la mejor ciudad de Vietnam!
Después de mucha fiesta fue hora de despedir a Pame, que volaba de regreso a Hanoi para de ahí tomar su vuelo a México.
Después de varios meses de estar sola tener a alguien con quien viajar fue maravilloso, aunque solo fuera por poco tiempo! Ya que me quedé sola me tomé un día para el chill out y después decidí irme directo a Phnom Penh, la capital de Camboya.
Vietnam es un país impresionante, pensar que hace 50 años tuvieron una guerra que duró 10 años, que acabó con gran parte de la población y de la tierra y de la que aún hoy quedan remanentes y ahora están mejor que nunca, no digamos que están bien (todos venimos de una economía en “desarrollo” así que entendemos donde están) pero se han recuperado de una forma increíble, tienen paisajes hermosos, ciudades llenas de cultura y cosas que ver, gente sonriente en todos lados en fin, si algún día tienen la oportunidad no se pierdan Vietnam.
Ahora estoy en Camboya, de hecho ya pasé un mes aquí y el día de hoy por la noche me voy hacia Bangkok para tomar un vuelo a India, que será el último destino asiático de este viaje y en el próximo post les cuento porque India y todos los detalles de Camboya. Lamento tanto el retraso pero tuve unas semanas de bloqueo mental, espero poder actualizar Camboya pronto y ya no volverme a atrasar!
Por cierto…Feliz Navidad a todos, espero que la hayan pasado muy bien en compañía de sus familias y seres queridos!
Saludos desde Siem Reap!

viernes, 9 de noviembre de 2012

Laos...o cómo pasar horas y horas en un camión


Me desperté no muy temprano en Vientiane, hice mi maleta y el checkout y salí a la calle a turistear. Hay varias cosas que hacer en Vientiane pero no muchas, así que pude hacer todo en un día.
Obvio me puse mis tennis, que no había usado en un buen tiempo, para darle duro a la caminada en el calor denso. Primero fui al museo nacional de Laos, que es un museo bastante pequeño pero lindo, tiene toda la historia de Laos, desde que fueron reinados por los Khmer, cuando fueron conquistados por los franceses y luego cuando estuvieron involucrados en la guerra de Vietnam; hay un mapa en el museo que muestra las partes de Laos que todavía tienen minas que no han explotado y que resultan ser un peligro para la gente local, sobre todo los niños…es impresionante mas de la mitad del país tiene UXO (Unexploded ordnance) y existe una institución que se llama MAG que se dedica a encontrar y destruir las minas, pero no tienen muchos recursos, así que el país sigue plagado…alguien debería obligar a los gringos a que quitaran las minas que ellos pusieron, en lugar de seguir mandando tropas a guerras que no les corresponden deberían de hacer algo bueno por la humanidad, pero bueno, así es la vida.
En el museo hay muchísimas fotos de la guerra y cada vez que estaba en el Mekong o en la selva no podía evitar imaginarme la guerra, lo que deben haber sentido los soldados cuando te mandan a un lugar desconocido, en medio de la selva, con miles de bichos y muchísimo calor teniendo que sostener combates con gente que conoce perfecto los lugares, debe haber sido espantoso!
Después del museo fui a la casa presidencial y de ahí caminé unos 40 min hasta el Patouxai que es un arco (parecido al arco del triunfo) que construyeron con cemento que los gringos les donaron para otra cosa; dice que es para conmemorar el triunfo de Laos sobre los franceses y los gringos pero aún no está terminado porque Laos sigue siendo un país inestable.
Luego fui a otro museo que era mas como un templo, muy bonito con muchas estatuas de Buddha (yo creo que para este entonces he visto unos 10,000 Buddhas) y con algunas muestras de arte Laosiano, que es madera tallada con muchos detalles. Luego de eso me fui al Pha That Luang, que es uno de los templos más importantes para los laosianos y es un símbolo nacional, es muy bonito y muy dorado…a estos budistas les encanta el dorado.
Después de caminar por horas bajo el sol regresé al centro de la ciudad, donde estaba mi maleta y fui a recoger mi pasaporte…ya tengo visa para Vietnam y en ese momento compré mi boleto para irme por la noche a las 4000 islas, un conjunto de islas en el río Mekong en el sur de Laos, la verdad no sabía que esperar, pero sonaba bastante bien! Entonces tenía que esperar hasta las 7 de la noche que mi camión salía y me disponía a ir a un café que tenía WiFi a escribir el blog, subir algunas fotos, etc y algo muy extraño me pasó.
Durante el día fui a muchos lugares turísticos y a veces te encuentras a la misma gente, y como ahora soy toda amor y paz a todo mundo saludo. Resulta que me crucé 3 veces con el mismo alemán y cuando iba camino al café salió corriendo de su hotel (que estaba al lado del mio) a perseguirme y decirme que tenía que preguntarme como me llamaba porque era muy raro que nos siguiéramos encontrando…ja! Y pues ni modo de batearlo así que fui a comer con él y nos quedamos platicando hasta que llegó la hora de irme. Se llama Stefano y el pobrecito se iba a dedicar a viajar por el mundo unos 3 años…cómo? Con la herencia de la abuela!! Dios porque nací pobre? El caso es que nos despedimos y me fui al camión. El boleto decía sleeper bus y yo creí que era porque viajas en la noche, pero oh sorpresa! Llegamos y el camión tenía camas, es súper extraño (lo pueden ver en youtube hay varios videos) y obvio como voy sola me tocó compartir una diminuta cama con un laosiano!!! La verdad que se portó muy bien y ni se movió, en cambio yo la pasé súper mal, no podía moverme porque no había espacio, no podía dormir, no aguantaba la espalda…fue la peor noche de la vida!! Finalmente llegamos a Pakse para luego tomar otro bus al sur y luego un bote a la isla, y que en el bus me encuentro a Anne, la australiana con la que compartí en Vang Vieng y Luang Prabang, así que decidimos compartir de nuevo! Llegamos a la isla y buscamos un bungalito, al final fue uno con una cama porque no encontramos con 2, pero estuvo bien y el lugar tenía una terraza con vista al río y un montón de hamacas!!!! Fui la persona más feliz sobre la faz de la tierra!! En las 4000 islas no hay mucho que hacer, así que los primeros 2 días estuvimos solo echándola en las hamacas, caminando por ahí, persiguiendo la puesta de sol y el tercer día rentamos unas bicicletas para ir a otra de las islas y alrededor de la nuestra, ah claro, para ese entonces Adrián (el español con el que estuve en Vientiane) había llegado a las 4000 islas y se nos unió. Los paisajes eran estupendos y fuimos a una cascada, que es la mas grande del sureste asiático en volumen, no en altura, así que es bastante grande, pero no tan impresionante. Ahí nadamos un rato y luego nos fuimos a recorrer las islas en la bici. Al final del día me dolía muchísimo el trasero!! Ja!
Al día siguiente me fui temprano hacía Champasak, que es un pueblo donde no hay absolutamente nada mas que un templo de la era Khmer, muy parecido a los que están en Angkor Wat (dicen) y pues nada, tome una minivan hasta el otro lado del río en Champasak, luego una lancha y por fin llegamos. En Champasak fui a visitar el templo con un malayo que venía conmigo en la minivan, rentamos unas bicis y nos fuimos 8km al templo (y me dolía mucho el trasero del día anterior…ya se imaginarán como acabé). Nuestra bici era de montaña así que el asiento era todavía mas incómodo, pero bueno, llegamos a tiempo al templo y la verdad que es muuuuuy lindo, son literalmente ruinas, mucho está deshecho y lo están restaurando, pero lo que se puede ver es muy bonito.
Cuando acabamos con el templo nos regresamos, pero yo nunca tomé en cuenta que se iba a hacer de noche y que en Laos no hay iluminación pública y la carretera esta llena de hoyos…fue súper estresante, cada 2 metros creía que me iba a caer y a morir (ja…la exagerada) al final regresamos al lugar donde rentamos las bicis y he de decir que el malayo era medio insoportable, así que le dije “chido gracias bye” y me fui a un hotel lejos de donde él se iba a quedar, me quería ir ese mismo día de Champasak, pero no existen los camiones en la noche hacia Pakse, así que me tuve que quedar. Al día siguiente tomé el camión local (cual camión, una pinche guagua) hacia Pakse, que es una ciudad grande pero que en realidad no hay NADA que hacer, llegando ahí pregunté por los camiones y al final la única ruta posible era volver a Vientiane en un sleeper bus y luego tomar otro bus hacía Phonsavan (donde estoy ahora y donde está la planicie de las jarras, un lugar muy místico). En Pakse mientras esperaba me encontré a Niclas y Julia una pareja súper divertida de suecos con los que estuvimos casi todos los días en las 4000 islas, y ellos iban a hacer el mismo viaje, así que me quedé con ellos echando unas chelas; claro, esto es importante, por 7 días antes de eso no pude tomar, porque tuve algunas infecciones y estaba tomando antibiótico; así que cuando por fin pude fui muy feliz y ellos también (porque en las islas no tomé nada).
Llegamos al sleeper bus y resulta que ahora no me tocó compartir con nadie así que el viaje fue muuuuuuucho mejor, llegué a Vientiane a las 6:30am y me fui directo a la otra estación en donde el bus para Phonsavan salía a las 9, esperé y esperé y a las 9 fui al bus y me dicen…no no, no hay…hasta las 11!! Resulta que no había suficiente gente para el de las 9 así que lo cancelaron, para este entonces estaba llegando a mi Laos boiling point, todo parece muy difícil, nadie habla bien inglés y mi paciencia es poca, así que estuve a punto de matar a alguien, claro, no lo hice y me fui a sentar para esperar hasta las 11. A las 11 salió el bus que tardó 9 horas en llegar a Phonsavan, este era un bus mas que normal, sin aire acondicionado ni nada y lleno de locales, la verdad que no la pase mal, traía mi música y mi libro y estuvo bien, solo que por traer la ventana abierta y como la mitad de los caminos en Laos no están pavimentados, acabé como un polvorín, me salía polvo hasta de las orejas. Y llego a Phonsavan a las 9 de la noche y no hay un alma en la estación, no se donde es la ciudad, nadie habla inglés, así que me acabé subiendo en un tuktuk que me súper vio la cara, pero bueno, finalmente llegué a la ciudad y tomé un cuarto en donde pude. Luego me dediqué a buscar tours para ir a la planicie de las jarras, y también ahí me vieron la cara…ni pedo, sigo esperando que lo usen para la universidad de sus hijos, para algún vicio divertido o porque no? PARA APRENDER PINCHE INGLÉS!
Mi hotel fue caro, pero estaba muy bien y muy limpio y tenía agua caliente!!! Así que hoy por la mañana me di un rico baño y luego salí para encontrarme con el grupo con el que iría, eran 5 alemanes, 2 franceses, 2 ingleses y su servilleta. La verdad el grupo fue muy lindo y la pasamos muy bien! Las mentadas jarras son lindas, pero en realidad nadie sabe bien para que las pusieron, para que las usaban ni nada, pero es patrimonio de la humanidad, así que ya que estaba aquí era mejor visitarlo de una vez. Después fuimos a un templo y luego a una “fábrica” de whisky, que es en realidad un licor de arroz que se toma en todo Laos y es espantoso, obvio lo tuvimos que probar y creo que me puse borracha de un caballito…estaba horrible!
Y bueno ahora estoy en un restaurante, escribiendo el blog y esperando a Matt y Rachel, la pareja de ingleses, que muy lindos me invitaron a cenar con ellos en lo que espero mi camión hacia Hanoi en Vietnam, que sale a las 2am…porque no??
Estuve 18 días en Laos y vi bastante del país, hubo varias cosas que me perdí como en todos lados, es imposible ver todo. Aprendí que debo trabajar en mi paciencia y que no la paso tan mal en los camiones, por los últimos 3 días he estado como 30 horas en uno!! La verdad fue una experiencia muy divertida y se los recomiendo ampliamente, solo transportarse es terrible, las carreteras no están pavimentadas y los camiones se descomponen todo el tiempo, dicen que es peor en la temporada de lluvias porque a veces los caminos se vuelven todo un lodazal y simplemente los cierran. Así que cuando vengan me avisan para que les de unos consejos y que no les vean la cara y que se la pasen rebien!
Ahora a esperar hasta las 2am (son las 6pm) para las 16 a 19 horas que estaré en el bus a Hanoi, pero por fin me voy a encontrar con Pamela…ya pronto les contaré nuestras aventuras!!

Saludos desde Phonsavan!

martes, 6 de noviembre de 2012

Adios Tailandia...Hola Laos!


Ahora si voy reeeeeeatrasada!! Lo lamento, no ha habido mucho tiempo.
Bueno tomé la minivan hacia Pai, hay 4 filas de asientos y yo venía en la segunda, junto a la puerta corrediza, al lado mio venían 2 tailandesas y solo había otros 2 extranjeros. El camino sería de unas 3 horas así que puse mi musiquita y me dispuse a relajarme, dormir era complicado ya que la puerta estaba lejos de mi y no tenía donde recargarme, pero me las arregle. Como a la hora el conductor y la chica de al lado hablaron algo en Thai y señalaron unas bolsas de plástico que había en el asiento, justo en frente de la chica que venía al lado de mi, algo dijeron todos, se rieron y seguimos el camino, no le di mucha importancia. Hicimos una parada (TODOS los buses en el sureste asiático hacen paradas, para que comas, vayas al baño, etc…siempre siempre) y regresamos al bus. Calculaba yo que faltaban como 40 minutos para llegar, seguía escuchando música muy feliz cuando de pronto…traaaaaaaaaaaas la chica que estaba a mi lado agarra una bolsita, de las anteriormente señaladas, y regresa toooooooooooda su comida…ustedes saben perfecto como es el sonido que escuché a través de mis audífonos. No lo podía creer, la chica de al ladito de mi había vomitado todo! La verdad que no sabía que hacer y me dio muchísima risa, traté de ocultarlo pero no se si lo logré. Después como de 3 minutos el conductor se detuvo y obvio yo ni había volteado a verla, así que me bajé como bala y resulta que la reina quería entregarme su bolsita con todo y su decoroso contenido en mi mano para que yo la tirara a la basura!!! Por supuesto que le hice cara de no te entiendo nada y simulé que el vientecito de la rosa de Guadalupe me llevaba lejos hasta que se bajó y tiró su propia bolsa…que gente!
Después de eso yo seguía muerta de risa, es una de las mejores anécdotas de mientrasmetransporto que tengo hasta ahora. Llegamos a Pai, me bajé del bus y me fui a caminar por el pueblo para buscar un lugar donde quedarme. Encontré unas cabañas con baño compartido por 130B (como 50 pesos) y me quedé ahí, he de confesar que no era de lo mejor pero estaba muy barato. En Pai pasé como 4 noches, el pueblo es muy tranquilo y la mayor atracción son unas cascadas que están como a 10km, a las cuales nunca logré ir porque la única manera es rentando una motoneta y honestamente no tenía ganas de hacerlo, me da mucho miedo caerme y arruinar lo que falta de mi viaje. Ahí conocí a Talia, una israelí suuuuuuuuuper hippie y a Linda una alemana súper estresada de la vida, era como ver 2 extremos opuestos de la vida. Las 3 fuimos a comer varias veces, fuimos a pasear por la ciudad, y hasta acompañé a Talia a ver si encontrábamos materiales para que hiciera hula-hulas y los vendiera en el pueblo (así es, de alguna manera me conseguí otra amiga forever que hace hula-hula…no es nada personal Emi!) leí mi libro, salí de fiesta algunos días, conocí a otros israelís, la verdad que la pasé muy bien y muy relax.
De pronto un día me levanté y dije, suficiente, tengo que irme, así que compré un boleto para irme a Luang Prabang en Laos! Eso quería decir que después de muchas semanas estaría dejando Tailandia y tuve sentimientos encontrados. Tailandia es en verdad un paraíso, la gente es muy linda (cuando no te quieren robar, claro está) los paisajes son alucinantes y cuando entras a un templo te transportas al lugar mas pacífico que existe dentro de ti; la comida es tan buena que prácticamente no extrañé la comida mexicana, conocí gente maravillosa hice cosas que jamás creí que haría (como snorkelar o volver a escalar) y de verdad me sentí triste de irme, pero al mismo tiempo moría de ganas de una nueva experiencia y Laos sonaba como que lo sería. Tailandia fue el lugar perfecto para empezar mi viaje sola y en verdad se los recomiendo, es una experiencia única.
Así que la travesía hacia Laos comenzaba, primero una minivan hacia Chiang Kong, que es la ciudad fronteriza en donde se puede cruzar a Laos. “Ride from hell” yo la llamaría, 7 horas de viaje en una carretera llena de curvas y baches y con un conductor que probablemente estaba en anfetaminas porque manejaba como si un narco nos estuviera persiguiendo. Según yo iba a dormir pero en realidad solo estaba tratando de detenerme para no caerle encima a Joe, un inglés que habla como escocés (o sea de lo que me decía le entendía el 3%) y con el que después viajaría por mas tiempo. Llegamos a Chiang Kong a la 1:30am y nos pusieron en pares en unos cuartos (todo esto estaba incluido en el boleto) en un hotel bastante decente, ahí compartí con una brasileña muy buena onda pero que nunca volví a ver. Al día siguiente me levanté a las 6:30am para bañarme y bajar a desayunar, después del desayuno nos llevaron en una camioneta a la frontera. Primero te sellan la salida de Tailandia, después cruzas el río Mekong (que es la frontera entre Laos y Tailandia en casi todo el territorio) en un barquito y ya…llegaste a Laos. Ahí te piden una foto y 30 dlls para los mexicanos (a algunos otros les cobran 35 o 40) para darte la visa y tienes una estancia de 30 días en el país. Una vez que nos dieron la visa nos fuimos a la agencia en donde pasarían por nosotros para llevarnos al muelle y tomar el bote que 2 días después llegaría a Luang Prabang. En el grupo de mi agencia estaban Joe y Peter (ingleses) y Charlotte y Sara (francesas); y entre los 5 decidimos comprar una hielera gigante y llenarla de cervezas para las 7 horas de viaje de ese día. Pasaron por nosotros y nos llevaron al muelle, el bote era grande (unos 5 metros de ancho y unos 40 metros de largo) con asientos como de camión/avión; así que nos sentamos y una vez que se llenó empezamos la travesia; obviamente la hielera gigante nos consiguió mas de un amigo y jugamos muchos drinking games, cartas, etc y la pasamos de maravilla! Como a las 5:30pm llegamos a Pakbeng, un pueblo minúsculo donde teníamos que pasar la noche, no incluida en nuestro boleto, así que compartí el cuarto con Charlotte y Sara y la pasamos muy bien…son súper lindas! Al día siguiente nos levantamos demasiado temprano, porque creímos que el bote salía a las 8 cuando en realidad salía a las 10, desayunamos, compramos mas cervezas para la hielera y nos volvimos a subir al bote, esta vez primero dormimos un poco y en cuanto dieron las 12 empezaron los juegos y la tomadera! Creo que nunca había viajado tanto tiempo en un barquito y fue una experiencia maravillosa, conocí a muchísima gente con la que después viajaría y los paisajes son imperdibles!
Así que llegamos a Luang Prabang a las 5:30pm, después de unas 9 horas de bote y nos fuimos todos juntos a un hostal, en este punto nuestro grupo era como de 20 personas, ingleses, chilenos, australianas, gringos, canadienses y por supuesto la mexicana.
Luang Prabang es una ciudad muy linda, Laos fue una colonia francesa así que la arquitectura es de ese estilo y la comida tiene mucha influencia francesa. Lo único extraño de Laos es que tienen toque de queda, así que todo mundo tiene que estar en su casa a las 12am y todos los bares cierran a las 11:30.
El primer día fuimos a cenar y a tomar unas cervezas a un bar que se llama Utopia, si van tienen que verlo, está a la orilla del río y es muy lindo, pero como todo, cierra a las 11:30. Cuando cerró nos dijeron que fuéramos a la disco y luego al boliche (ya había yo escuchado del boliche varias veces) así que fuimos a la disco, que era horrible, cobraban 20,000Kips por entrar (o sea como 32 pesos…ja) y cerraban a las 12:30, así que nos fuimos directo al boliche. Y nada, es un boliche como cualquier otro, solo que por alguna razón este no lo cierran temprano y siguen vendiendo cervezas, así que es como el afterparty (que cierra a las 3am) que fiestota, no?
Al día siguiente me salí del hostal, porque estaba muy caro y me fui a un hotelito en donde compartí cuarto con Anne y Clare 2 australianas rebuena onda! Los siguientes días fuimos a pasear, a varios templos y a unas cascadas espectaculares, mas Utopia, mas boliche, digamos que no es la gran ciudad, así que no hay tantas cosas que hacer!
En Luang Prabang todos los días a las 6 de la mañana salen todos los monjes a recorrer las calles y recoger las ofrendas de arroz que les da la gente…un espectáculo único, aunque lleno de turistas impertinentes con cámaras gigantes que poco les falta para pedirles que posen…eso está fatal, si algún día lo hacen es mejor quedarse del otro lado de la calle sin molestar a nadie usando ropa conservadora (cubrir las rodillas y los hombros) y sin interferir en el ritual. Ninguna buena foto vale faltarle al respeto a un monje.
Ese día después de ver a los monjes y en un arranque de locura decidí que me iría con la mayor parte del grupo a Vang Vieng un pueblito al sur de Luang Prabang famoso por el tubing (usar las partes de adentro de una llanta de tractor; ¿será la cámara? Para flotar río abajo). Antes el tubing era de lo mas espectacular porque había muuuuuchos bares a lo largo del río, entonces mientras flotabas río abajo te aventaban una cuerda, te jalaban al bar y te echabas unos shots o algo para luego continuar…evidentemente la gente no se controla y se murieron varios turistas (dicen que unos 20 australianos) así que hace unos meses cerraron la mayoría de los bares. Igual hicimos el tubing con los 3 bares que quedan y la pasamos rebien; rentas la llanta, te llevan en tuktuk 3km río arriba y te dejas llevar por la corriente. Claro que, solo a mi me pasa, ese día en la mañana me dio diarrea y yo dije “nada mas no como nada, me echo unas chelas y ya se me quita” y cual va siendo la sorpresa cuando a la mitad del tubing me doy cuenta que tengo temperatura! Me empecé a sentir fatal, lo bueno es que el agua estaba tan fría que no me subió mucho y me sentía un poquito mejor adentro del agua. El caso es que me enfermé fatal, temperatura horrible, diarrea espantosa…no se que comí o que pasó, quería llorar y a mi mamá! Igual hice varias cosas como ir a unas cuevas con una laguna en donde me aventé de un árbol como de 5m al agua (uffff no saben el vértigo, pero lo hice!!) y pues pasear por el pueblo y descansar para recuperarme. El último día en Vang Vieng hubo un festival en donde hay competencias de remo, como canotaje y al atardecer ponen ofrendas en el río (como unos adornitos que flotan con velitas, la verdad se veía muy lindo) también había un mercado y muchos puestitos.
Finalmente llegó la hora de moverse, el siguiente destino para todos los que quedaban era Hanoi, pero yo no puedo llegar allá hasta el 10 de Noviembre que llega mi amiga Pamela (viajaremos juntas por 3 semanas) así que me vine a Vientiane la capital de Laos.
Llegué aquí ayer en la tarde/noche y era una locura…aquí también tenían el festival de los botes pero de una manera masiva, la calle estaba repleta de gente, afuera de todas las casas, tiendas, restaurantes, lavanderías, etc había mesas con gente escuchando música y tomando Beerlao (claro, eso no les había dicho, Beerlao es la UNICA cerveza en Laos y he de decir que no soy fan; también hacen un licor de arroz que se llama Lao-Lao y es espantoso!) bueno, no se podía ni caminar. Encontré un hostal, fui a cenar entre toda la locura y me fui a dormir. ¿Por qué tan aburrida? Seguro están pensando. Pues resulta que estoy tomando antibióticos por 7 días así que no puedo tomar…créanme, es terrible, 7 días de viaje son como 3 semanas de vida real (es algo así como el concepto de tiempo de sueño de Inception…yo digo; llevo 2 meses de viaje y siento que es la vida entera)
Y pues ayer en el hostal conocí a Adrián, un español de Canarias de 23 años y hoy fuimos al Buddha Park, un parque con muchas estatuas de Buddha y de deidades hindúes que hizo un chamán/monje/loquito que es una mezcla extraña de las 2 religiones; el parque es lindo y muchas de las esculturas muy interesantes. Adrián se fue hace rato hacia Pakse, una ciudad al sur de Laos y yo estoy en mi cuarto descansando y actualizando el bendito blog!
Mañana será un día intenso de turisteo por Vientiane y creo que por la noche me iré a las 4000 islas, un conjunto de islas (de verdad?) que están en el río Mekong en la frontera mas sur de Laos; aunque igual cambio de opinión y me voy a otro lado, todavía no tengo boleto ni nada.
Por cierto, nunca pude decidirme a ir a la embajada de Vietnam y tramitar mi visa yo sola, así que dejé mi pasaporte en una agencia y me cobraron 55USD para tramitarla…ouuuuuuuch! Espero que mañana me regresen mi pasaporte con visa y que no haya ningún problema, si algo pasa ya les contaré que se siente no tener pasaporte en un país del lejano oriente.
No se si dormirme, salir a pasear o que…lo que si es que tengo que recoger mi lavandería! Los dejo y espero ya no atrasarme tanto!
Saludos desde Vientiane!

viernes, 19 de octubre de 2012

Tailandia Parte V


Me levanté empaqué mi maleta (que se quedaría en la agencia 2 días) y mi mochila que llevaría a la selva y pasó el guía por mi a las 9:30 de la mañana. En mi excursión había una pareja de chinos, que estaban en su luna de miel, Mariana de Argentina, Mónica de España y Esther y Tamara de Holanda…por fin conocí gente para hablar español!! Nuestro guía era un tipo muy peculiar, súper flaquito, no sonreía nada y te veía con la mirada mas profunda del mundo, era todo amor y paz. Así que empezamos el viaje, primero fuimos a un invernadero de orquídeas (súper equis) y luego llegamos a la selva. Subimos la montaña, que nos tomó como 3 horas con el calor mas infernal del mundo, casi me muero!! Después llegamos al lugar donde nos quedaríamos, unas casitas súper lindas de bambú, con un riachuelito en frente y un lindo puentecito. Después de estar un rato ahí nos fuimos a donde estaban los elefantes que íbamos a montar. Tengo que confesar que fue algo bien triste, porque los elefantes estaban encadenados y para moverlos usan unos ganchos super grandes que les entierran atrás de sus orejitas; cuando fui a reservar el viaje le pedí a la mujer que no fuera nada así, que yo no quería hacer eso y me aseguró que para nada, que todo iba a ser amor y paz…y puro pinche cuento; al final ahí estaba así que me subía al elefante. Son unos animales hermosos pero tan grandes, que todo el tiempo yo estaba muerta de miedo, además vas sobre una silla que no es nada “segura” así que yo venía pescada hasta con los dientes. Estuvo padre, vimos como tiran los árboles para comer y pues me tomaron fotos lindas, eso no quita que me haya sentido muy mal por la forma en como los tienen. Después del elefante regresamos al campamento y cenamos, después todos nos bañamos y estuvimos ahí platicando con algunos de los locales y pues entre nosotros, la pasé muy bien y como a las 10 de la noche nos fuimos a dormir, nuestras camas eran una colcha encima del piso de bambú con un mosquitero encima. Ha sido la peor noche de mi vida, no pude dormir nada, me dolía absolutamente todo, la almohada era una cosa horrible, pero bueno, era la experiencia completa de la selva!
A la mañana siguiente nos levantamos como a las 9, todos con dolor de espalda y de cadera y de todo y desayunamos ahí, en eso llegó el que había sido mi chofer en el elefante con un elefante hermoso para que pudiéramos convivir con él y darle de comer. La verdad fue una experiencia súper linda, le di de comer, lo acaricié y todo; pero después pasó algo horrible, estábamos ahí todos y de repente el guía le dijo algo al elefante y como que no le hacía caso le pegó con el gancho este y el elefante enloqueció, se le fue encima con la cabeza, lo tiró al piso contra un árbol y lo aplastó con la cabeza, un segundo después el elefante se fue corriendo para el otro lado y el tipo se levantó como bala y se fue atrás de él…casi me hago del baño; es lógico, no importa lo entrenados que estén los elefantes son animales salvajes que pesan 3 toneladas y tienen voluntad propia, después de eso creo que nunca volveré a hacer lo de montar a uno (nunca digas nunca, pero no saben que miedo), al parecer el tipo estaba bien y no pasó nada.
Después de eso nos separamos porque yo solo iba por 2 días y los demás por 3, así que Mónica, Mariana y yo nos fuimos a hacer rafting en el río, que era otra de las cosas incluidas en el tour y se nos unió una chica de Taiwan. Estuvo bastante divertido aunque duró poco, después de terminar el rafting nos pasamos a una balsa de bambú en la que te llevan como 5 minutos y luego nos fuimos a comer, esta comida estuvo bastante mala, después de eso nos fuimos a una cascada a nadar, y había como un tobogán formado por las piedras del que te podías aventar. Todas nos moríamos de miedo y nadie quería hacerlo, así que tuve que ser yo la primera (no puedo creer que lo haya hecho, yo siempre soy remarica) y estuvo súper padre, después de que todas nos aventamos estuvimos ahí nadando un ratito y nos fuimos a la última parada, que era la villa de las mujeres cuello de jirafa, pero solo yo tenía eso incluido en mi tour, así que entré y recorrí el “pueblito” como en 10 minutos, la verdad estuvo rechafa, es como disneylandia, las ponen ahí para que les tomes fotos y ya, ni puedes platicar con ellas ni nada, pero bueno, tomé las fotos y ya. Después de eso volvimos a Chiang Mai y Mónica y Mariana me dijeron que podía compartir el cuarto con ellas por los días que nos quedaban en Chiang Mai, por lo cual les estoy muuuuuuuuy agradecida! Después de que tomamos un baño y dejamos nuestra ropa en la lavandería nos fuimos a cenar comida hindú, que estaba bien rica. Después nos pasamos al bar de siempre (estos pueblos son pequeños) y conocimos a un buen de chicos, el caso es que empezamos que una cerveza que luego otra y así nos dieron las 5 de la mañana. Al día siguiente ninguna de nosotras se podía mover, así que pasamos el día haciendo nada de nada, en la alberca, salimos a comer y luego mientras estábamos cenando en un lugar bastante romántico (porque no?) nos encontramos a Tamara y Esther, así que se nos unieron a cenar y luego fuimos de nuevo al miiiiiiiismo lugar por mas cervecitas (si tuviera la cuenta por separado de cuanto he gastado en cerveza…) y ahí Tamara y Esther me dieron unas buenas clases de holandés, no saben que divertido, obvio ya se decir un par de groserías y algunas de las cosas menos útiles del mundo, pero fue muy divertido. Al día siguiente Mariana y Mónica se fueron a ver a los tigres, cosa que yo no quise hacer, primero por la experiencia de los elefantes y segundo porque costaba bastante dinero y pues decidí mejor quedarme, me iba a encontrar con un australiano y un canadiense para irnos de paseo, pero al final me dejaron plantada (sufro como Precious)así que fui a uno de los templos que me faltó, me relajé y me puse a actualizar mi blog (ehhhh algo bueno salió de todo esto), cuando regresaron nos fuimos a Doi Suthep que es un templo que está a 16km de Chiang Mai, arriba en la montaña, preguntamos en mil lugares, primero en la agencia nos dijo que un taxi privado, que nos salía en 300 por persona, porque decía que si íbamos en tuk-tuk y la fregada nos iba a salir en 440 por persona; a mi no me latió nada así que nos movimos a preguntar, al final encontramos un…la verdad el nombre en tailandés es súper complicado, son unas camionetas rojas que tienen atrás 2 bancas y funcionan como taxis colectivos, por 400 entre las 3. Cuando viajen a Tailandia tengan muuuuuucho cuidado, además del peligro de que te roben cosas del hotel (ningún hotel se hace responsable de nada que dejes en los cuartos), de que te asalten o cualquier cosa, siempre está el riesgo de que te vean la cara. Yo diría que es prácticamente imposible que no te pase, pero para evitarlo lo mas posible lo mejor es preguntar por varias opciones o a otros viajeros, de nuevo, el riesgo siempre está ahí (a mi ya me pasó vaaaaaaaaaaaaarias veces).
El caso es que ya, nos fuimos al templo por 400B entre las 3. La entrada cuesta 30B y puedes subir por las escaleras con 300 escalones o por un “elevador” que cuesta 20B; yo lo hice por las escaleras y ellas por el elevador. El templo es espectacular, en el medio tiene un chedi gigante (que son esos como montes en medio de los templos) dorado y de verdad es espectacular. No se que pasa con el budismo, pero cada vez que entro a un templo siento una tranquilidad absoluta.
Después del templo regresamos al hotel e hicimos las maletas porque al día siguiente (o sea hoy, ahorita mismo, en este momento) las 3 nos movíamos y nos separábamos; claro la cosa es mas fuerte para ellas porque habían estado viajando juntas por bastante tiempo, pero para mi igual porque me quedo solita de nuevo. Después de las maletas nos fuimos por unas chelitas de despedida y terminando cenamos un kebab de pollo que estaba delicioso, además el mio lo pedí picante (según yo muy mexicana) y la verdad me sorprendió, si picaba bastante pero la salsa estaba súper rica, es que luego por acá las cosas nada mas pican un montón y ni saben rico.
Y pues el día de hoy el plan era el siguiente, Mariana tomaba un bus hacía la frontera con Laos para luego tomar el Slow Boat (que es un bote que tarda 2 días en llegar a Luang Prabang), Mónica se iba al aeropuerto para tomar un vuelo a Phuket y yo me iba en camión a Pai. Y de repente a las 9:30 nos tocan la puerta para decirnos que ya venían por Mónica (se suponía que pasaban por ella a las 11:30) y pues…así estuvo la cosa en resumidas cuentas: Compró su boleto a través de una agencia, ella quería un vuelo en la mañana pero no había, así que la de la agencia le dijo que había uno a la 1:10PM, ella dijo que si y lo compró, le entregaron una confirmación electrónica pero era un poco extraña porque no decía nada del precio; y luego hoy por la mañana le dijeron que el vuelo había cambiado para salir a las 10:45PM…9 horas después!!! Por supuesto que ella casi mata al tipo, que al final le dijo que si quería reclamar fuera a la agencia y se fue. Ya cuando llegamos a la agencia la dueña no estaba y la señito que atendía no tenía idea de nada, así que le pedí su teléfono y hablé a Air Asia directamente. Por supuesto que el vuelo de la 1:10PM nunca estuvo reservado, de hecho el número de confirmación era de un vuelo del año pasado y si, si tenía su lugar asegurado en el de las 10:45PM. Así que lo que hacen es decirte lo que quieres oír para que lo compres con ellos y al final es lo que ellos quieren, por eso les digo, tengan mucho cuidado. Finalmente no había nada que pudiéramos hacer, Air Asia es una aerolínea de bajos costo por lo que no se puede cambiar, cancelar, ni nada…lo único que no entendí de este engaño es que el boleto costó 4,500B y cuando hablé con la monita me dijo que el precio de ese boleto era de 7,000B…ve tú a saber donde está el chanchullo. Después del coraje y de que Mariana ya se había ido desayunamos juntas y yo me vine a la estación de camión, que es donde estoy ahora.
Otra cosa que les quería contar es que misteriosamente mi guía de Southeast Asia desapareció del cuarto, creo que un día que la estaba viendo afuera del cuarto la dejé y le salieron unas pequeñas patitas y se fue corriendo. Es posible que sea toda la mala onda que le eché, llevo varios días diciendo que era una porquería, así que me sentía desnuda y no sabía que iba a hacer, le pedí a Moni que me acompañara a una librería (aquí en Chiang Mai hay mil de libros usados) a ver si había alguna y me compré una por 100B (o sea 40 pesitos) y creo que está mejor. La vieja y perdida es una Lonely Planet (lo que mas me duele es que me la regaló Mariana, una de mis mejores amigas y tenía una muy linda dedicatoria) y la nueva es una Rough Guide…ya les contaré cual está mejor. Y pues eso es todo hasta ahora, ya me voy porque si no me deja el camión!!!
Saludos desde Chiang Mai!

Tailandia Parte IV


Llegué a las 5:30pm a la agencia en donde compré mi boleto para Bangkok para que me recogiera el taxi y me llevara a la estación de camiones. Cuando llegó me senté junto a Charles, un americano de 33 años que lleva viviendo 4 años en Shanghai y que también iba a Bangkok.
Llegamos a la estación y nos subimos a un camión bastante lindo y local, éramos los únicos farangs (farang es la palabra que usan para referirse a los extranjeros) y nos tocó sentarnos juntos. En el viaje pusieron una película gringa pero doblada en Thai así que no pudimos verla. El trayecto fue de 12 horas, pero la verdad fue muy cómodo y estuvo bastante bien.
Cuando llegamos a Bangkok tomamos un taxi juntos a Kao San Road, porque Charlie se iba a quedar ahí y muy amablemente me dejó poner mi maleta en su cuarto en lo que esperaba el camión hacia Sukhothai. Echamos las chelas, fuimos a comer, mas chelas y como a las 7 de la noche me fui en el camión local (que me costó 8B) hacia la estación de camiones del norte. Compré mi boleto a Sukhothai y me fui, el camión estaba bastante bien, pero el trayecto no era tan largo así que llegué a Sukhothai a las 5:30 de la mañana. Un taxista me dijo que me llevaba a un hotel cercano que estaba muy bien, así que me fui…la verdad que no era nada malo. Dormí un rato y luego me levanté para ir a visitar las ruinas de Sukhothai. Esta ciudad fue la capital de Tailandia por algún tiempo, aunque después la movieron (guerras y cosas así) así que hay muchos templos muy viejos y muy lindos. Estaba esperando el camión hacia las ruinas y me encontré con Ina, una alemana de 24 años muy linda y nos subimos juntas al camión, ahí conocimos a Marta, una polaca y a Fanny una holandesa, así que llegando al lugar las 4 rentamos una bici y nos fuimos a recorrer todo (por cierto nuestras bicis eran rositas, tan lindas) estuvimos ahí unas 4 horas recorriendo todo, muchos templos muy lindos aunque es muy parecido a Ayutthaya. Regresando cada quien se fue a su hotel y quedamos de vernos a las 9 para cenar, regrese al hotel, estuve viendo varias cosas en la compu y luego las encontré para cenar. La pasamos muy bien, echamos unos tragos y nos fuimos a dormir. Al día siguiente estaba indecisa de que hacer, es importante decir que el día anterior por fin pude skypear con mis papás, después de tantos días y estuvo increíble, gracias tecnología, y esa mañana hable por skype con mi mamá. Después de un rato decidí que iría a Pitsanulokh, que es un pueblo cerca, con un templo muy importante y de ahí me iría a Chiang Mai. Llegué a la estación y compré el boleto, aunque en realidad era como un pesero, así que me tocó sentada en el lugar mas extraño (como en medio en frente, atrás del conductor, digamos que podría haber cobrado el pasaje) y ya, llegamos allá como en una hora. El pueblo es grande y no había un solo extranjero, tampoco tenía donde dejar la maleta y me iba el mismo día, así que me tocó echar la turisteada con todo y backpack encima. Me fui al templo, que era bastante lindo y había muchísima gente, se tomaban fotos y todo, la verdad que me gustó mucho. Acabé de ver el templo a las 3 de la tarde y ya había comprado mi boleto para Chiang Mai para las 2:30 de la mañana, así que todavía tenía muuuuuucho tiempo, pregunté como llegar al night bazaar y me fui para allá. Ahí llegué y había unos lugares de masajes, así que dije, pues si tengo tanto tiempo, porque no un masajito, no les había contado…se me fueron las cabras, en Railay me hice mi primer masaje Thai, el día después de que fui a escalar y tenía un dolor de hombro terrible…jajaja la cosa mas graciosa, le dije a la masajista que me dolía y haz de cuenta que le hubiera dicho “tortúreme por favor”, pero bueno, ese primer masaje la verdad que estuvo muy rico así que decidí hacerme uno de pies ahí en el bazar. Estuvo muy lindo y la señora que me lo hizo era muy amable, en el puesto de en frente estaban sus hijos vendiendo cosas (tenían como 20 años) y mientras me hacía el masaje compraron unas frutas muy raras de una señora que pasó vendiéndolas y cuando les pregunté que eran, no me supieron decir pero me regalaron una, era como un pimiento chiquito amarillo y sabía bastante bien. Al final del masaje les di las gracias por las frutitas y me fui a pasear y a cenar. Después de cenar me puse a caminar por el mercado (que era algo como pericoapa) y al final había muchísima gente viendo algo, así que fui y había un ring de Muay Thai!! Así que me quedé un buen rato viendo las peleas, eso tampoco les había contado, en Railay fue la primera vez que vi el Muay Thai, pero eras mas como espectáculo, porque Railay es un pueblo tan chiquito y apartado que no hay doctor, así que no se pueden dar tan duro porque si pasa algo no hay quien los atienda; en este pueblo supongo que si había un doctor, porque se daban con todo. He de confesar que me gustan mucho los deportes de contacto y el Muay Thai es impresionante, es como boxeo pero con patadas, muy técnico y muy divertido, claro si no les gustan los deportes violentos, entonces no lo vean.
Después de que las peleas acabaron eran las 11, todavía tenía tiempo pero decidí irme a la estación caminando, llegué perfecto y me encontré con 2 españoles con los que crucé un par de palabras en el mercado y me quedé platicando con ellos un rato hasta que se fueron, así que me dispuse a dormir un ratito en lo que llegaba el camión…MALA IDEA!!! Me pasó la cosa mas horrible que me ha pasado hasta ahora en el viaje (espero sea la mas horrible de todo) me quedé súper dormida, no escuché la alarma y me desperté a las 4:30 de la mañana (claro, estaba súper cansada de caminar todo el día con la mochila) así que corrí a decirles que se me había ido y que si me podían cambiar el boleto y me dijeron que no…estaba tan cansada y enojada conmigo misma que me puse a llorar horrible, al final tuve que comprar otro boleto y perder el primero y finalmente me fui para Chiang Mai a las 5 de la mañana, claro este camión era de segunda clase…lo PEOR del mundo, el asiento era tan chiquito que ni yo cabía, había un bebé que no paraba de llorar, no saben fueron las peores horas que he tenido en el viaje, me quería morir.
Finalmente después del viaje que pareció eterno llegué a Chiang Mai y tomé un camión al centro de la ciudad, llegando busqué el hotel que me recomendaron e hice el check in, me bañé y me salía a caminar. Supongo que todavía traía como la mala vibra de toda la estupidez del camión así que ese día no conocí a nadie, había muchos turistas pero algo raro pasó y no me pude acercar a nadie, salí por una cerveza y nada, en un momento encontré a los españoles de Pitsanulokh y platiqué con ellos un rato, pero eran una pareja y como que no me sentía a gusto con ellos, luego los dejé y me fui a un mercado de artesanías que ponen los sábados, muy lindo y muy pintoresco, ya mi humor había mejorado bastante así que en el mercado la pasé mejor (igual sola, pero mejor)  comí miles de cosas en la calle (brochetitas de pollo, giozas, bolitas de pollo) vi muchas artesanías muy lindas, pero pues no compré nada porque ya saben, no tengo espacio en la maleta ni dinero para gastar en cosas que no necesito. Mientras estaba en el mercado pasó una cosa súper curiosa, que no me había pasado, todos los días a las 11 y a las 6 (creo) ponen el himno de Tailandia en unos altavoces y la gente se para por completo para escucharlo y pues como por respeto, no saben lo impresionante, hasta la piel chinita se me puso…la calle llena de gente de un segundo al otro completamente parada, estuvo increíble! Después regresé al hotel y salí por otra cerveza, igual no conocí a nadie y al final pasé por un lugar de masajes que me había recomendado y dije…pues ya que no tengo amigos otro masajito, estuvo increíble, pero la verdad fueron un par de días medio tristes porque estuve muy sola, nada mas de escribirlo me pongo triste otra vez, pero nah, ya todo está bien, es parte de viajar sola.
La mañana siguiente me fui a desayunar y después encontré un lugar para rentar bicicletas, así que renté una y me fui por toda la ciudad a visitar los templos y todo. Los templos del norte de Tailandia son muy diferentes a los del sur, todos son budistas, pero los del norte tienen otro tipo de arquitectura, dragones en las entradas, la verdad son muy lindos y en Chiang Mai hay como 300, visité los principales y cuando ya iba de regreso una chica se me acercó (la verdad no la recordaba) y me dijo…tú eres de México, no? Resulta que era una canadiense que conocí en Railay y venía con bastante mas gente, así que me invitaron a tomar unas chelas con ellos, le dije que aún tenía que visitar otros templos y regresar la bici, pero que los alcanzaba ahí, no saben la felicidad de haber encontrado a alguien. Terminé de ver los templos y antes de regresar la bici tenía que hacer otra cosa; ja, esto tampoco se los he contado, pero mis papás ya saben, así que que lo sepa el mundo, cuando estuve en Pukhet con el canadiense locotodoamorypaz nos fuimos de fiesta y porque no, decidimos que era un excelente recuerdo hacernos un arete en la nariz…jajajaja al día siguiente desperté con un dolor terrible y pensando “Dios mio, que hice?”. El arete va bien, parece que no habrá ningún problema, pero no tenían de esas piedritas pequeñas, así que tengo una graaaan arracada (tan grande que en el minuto que empecé a skypear con mis papás lo primero que mi papá dijo fue “ahora que te hiciste en la nariz?” uuuuuuuooooops!) pero la verdad me gusta bastante y va cicatrizando bien, así que estoy feliz (al final si fue un buen souvenir). El caso es que para algunas de las visas de los otros países que visitaré necesito tener fotos tamaño pasaporte, así que fui a un par de tiendas de foto a preguntar cuanto costaban y ya en la mas barata le pregunté si no tendría problemas con el arete y me dice la chica, no para nada, te lo quitas y ya está; claro que no me lo puedo quitar todavía, así que le expliqué que me lo acababa de hacer y me dijo, ah no hay problema, por 30 baths mas te lo quitamos con Photoshop, así que antes de entregar la bici fui a eso (ya tengo mis fotos y según yo la nariz me quedó rara, pero sin arete).
Después me encontré con Maddison, la canadiense, y con otros 2 chicos que venían con ella y nos fuimos al mercado del domingo, que es muy famoso en Chiang Mai. Es un mercado ambulante gigantesco, venden miles de cosas y caminamos como 3 horas y ni así lo pudimos recorrer completo. Después del mercado (en donde si me compré unos pantalones de esos que me encantan) nos fuimos a cenar y por una chelita, ahí conocí a algunos otros chicos y la pasé muy bien, al final me fui a dormir como a las 2 porque al día siguiente tenía que levantarme temprano porque ya tenía la siguiente aventura reservada, un trekking de 2 días por la selva.
Aquí le corto el relato para que no sea tan largo y en otro post pongo la otra parte!
Saludos desde Chiang Mai!

martes, 9 de octubre de 2012

Tailandia Parte III


Después del bote nocturno, que de verdad estuvo maravilloso llegué a Krabi, la verdad que es una ciudad muy feita, en donde todo mundo pasa nada mas para tomar trenes, camiones o botes a otros lugares.
Decidiendo que quería hacer me encontré con Railay, ya había leído algo de este lugar y al final el bote hacia allá no era tan caro, así que decidí hacerlo. Claro que cuando llegué al puerto no había un alma y tenía que tomar la lancha yo sola…así que no era barato, al final el lancherito me convenció de llevarme al tour de las 4 islas y dejarme en Railay por una exorbitante cantidad de dinero, ni modo, espero que lo use para la universidad de sus hijos o para algún vicio divertido. Entonces nos subimos a la lanchita él y yo y nos fuimos al tour de las 4 islas, todas las islas de este lado tienen formaciones rocosas grandes como riscos y la verdad que son muy lindas. Llegamos a la primera playa donde íbamos a parar y me dice: orale, al agua, y yo ni traje de baño traía puesto, así que ahí me tienen haciendo malabares para cambiarme en una lancha sin que el hombre me viera, todo funcionó a la perfección y me fui a nadar a una playita hermosa, totalmente solitaria. Les tengo que contar esta parte, es demasiado divertida, cuando me puse el bikini el lanchero (que se llamaba Wuang o algo así, pero en realidad sonaba como Juan) me preguntó que cuánto pesaba…y obvio puse cara de WHAT? Le dije que no sabía y me dijo que quería saber porque así le gustaban, no tan flacas y luego después de la primera playa cuando me tuve que volver a subir a la lanchita (lo cual siempre es bastante difícil y penoso) el hombre me manoseó por completo, según él tratando de ayudar. Digo al final fue todo muy inocente, pero si hubo algunos momentos medio incómodos, aunque ahora que lo pienso es bastante gracioso.
Finalmente llegué a Railay y me encontré con Sofia, una chica inglesa que fue muy amable en llevarme al lugar donde ella se estaba quedando unos bungalitos de 300B, bastante bien el asunto, así que una vez que me instalé me fui a pasear por ahí y BAM que me encuentro un montón de gente escalando en una pared cercana a donde estaba el hotel. Me quedé viéndolos horas y al final el instructor se me acercó y me dijo que si quería probar, le dije que si, pero que mejor al día siguiente porque ya era tarde. De regreso de la playa me encontré a Len (el instructor) con la gente con la que estaba escalando, que resultaron ser lo maaaaaaximo y estuve con ellos prácticamente todo el tiempo. Meave, una irlandesa de 44 años, la mujer mas cool que he conocido en este viaje; Matt otro irlandés de unos 36 súper divertido, Thjis, un alemán de 24 años que era como un cachorrito, de esos que se emociona por todo y es un gran escalador, Sam inglés de 24 años muy callado pero también un gran escalador, Mike un australiano de unos 30 que lleva un año viviendo en Railay y algunos otros agregados. Los siguientes días la pasé estando con ellos y yendo a escalar por las tardes, Len es un gran instructor y me di cuenta que ese tipo de cosas no se olvida, mi técnica sigue siendo buena, nada mas que tengo la fuerza de un fideo en los brazos, tendré que volver a casa y entrenar, para algún día volver a Railay y escalar como se debe.
Uno de los días en Railay nos fuimos todos a un paseo (que es en lo que trabaja Mike) en un velero a unos riscos que están encima del mar, así que la onda es que escalas y luego te avientas desde muy alto al agua, por supuesto que no pude ni escalar ni aventarme, porque soy muy marica pero la pase taaaaaaaaan bien, una de esas experiencias inolvidables!
El último día que estuve en Railay fui a escalar, y había mejorado bastante, al final logré sacar una ruta no tan difícil, pero de un nivel decente y estaba muy contenta. Al día siguiente a las 9am tomé un barcote hacia Koh Phi Phi Don, que es la isla donde grabaron “La playa”.
Llegué a Phi Phi en la mañana y me dediqué a pasear por la isla, subí a un mirador que tenía una vista bastante buena, aunque casi me muero en la subida, y conocí a Mariah una holandesa súper linda y estuve con ella toda la noche. Phi Phi es un lugar súper turístico, con muchísima gente y movimiento, lo cual no me encantó, así que decidí que al día siguiente tomaría un tour por las islas aledañas  y a las 2:30 me movería hacia Phuket. Me fui en el barquito con como 30 personas y por fin llegamos a Maya Bay, que es donde grabaron la película. No podría explicarles lo lleno que estaba el lugar, muchísimos botes en la bahía y poco espacio para nadar o lo que sea, la verdad fue un poco decepcionante. Fuimos a otras bahías, la verdad es que todas las playas de ese lado de la península son muy parecidas, así que me bajé del bote fui por mi maleta y me fui hacia Phuket, que es donde estoy ahora.
En el bote conocí a Craig, un canadiense súper buena onda (tan forever como yo!) y me dijo que si quería me podía quedar con él en Phuket, que ya estaba pagado y que no tenía problema…así que me fui con él a su hotel y nos fuimos de fiesta en la noche. Caminando por la calle llena de bares un hombre se nos acercó para invitarnos al ping pong show…no había yo ido así que le dije que fuéramos, es una cosa impresionante, nada linda pero impresionante; si no saben que es googlenlo porque no creo que sea correcto que ponga eso en mo blog. Hoy por la mañana él tomaba un vuelo muy temprano hacia Chian Mai así que saqué mis cosas y me vine para la playa. Si Phi Phi es muy turístico no se imaginan Phuket, me recuerda a la costera de Acapulco, miles de coches, hoteles, McDonalds, Burger King, Starbucks…la verdad que no es lo mejor, así que en este momento estoy en un restaurante mexicano (porque no?) terminando de actualizar el blog y esperando por mi camión a Bangkok, una vez que llegue ahí me voy a ir a Sukhothai un pueblo al norte de Bangkok.
Ya casi me tengo que ir, pero por fin logré actualizar esto y estoy al día…ya veremos que pasa después!
Espero que todo en México esté de maravilla!
Saludos desde Phuket!

Tailandia Parte II


Salí de Bangkok a las 6 de la tarde, el viaje se suponía que sería un camión de toda la noche y luego un bote de 2 horas y media para llegar a Koh Tao a las 9:30 de la mañana. En realidad no fue así, primero nos subimos en un camión bastante cómodo, pero salimos como a las 7:30, después nos paramos como media hora para un snack (en la mitad de la nada) y a la 1:45am el chofer dijo que quienes íbamos a Koh Tao nos teníamos que bajar; nos bajamos nos entregó nuestras mochilas y se fue…así, como si nada nos dejó a la mitad de la nada en una tienda cerrada sin idea de que estaba pasando. En el camino conocí a Ben de Canadá, Anna de Alemania y Yano de Japón; y en lo que esperábamos fuimos por unas cervecitas. Cuando llegó quien venía por nosotros nos subió a una troca…o algo así y nos llevó al puerto. Llegamos ahí a las 3am, pero el bote salía hasta las 6:30am, así que estuvimos ahí por horas…claro que empezaron a rolas las chelas, el whisky y al final resultó ser una noche súper divertida y para cuando nos subimos al bote todos estábamos un poquito mareados.
Llegando a Koh Tao todos ya tenían reservaciones así que encontré a una pareja de alemanes que fueron muy amables en compartir el taxi conmigo (cabe mencionar que los taxis ahí son carísimos…como 200B por persona por 15 min, cuando en Bangkok por una hora nos cobraron 100B) y nos fuimos a una playa en el sur de la isla, Koh Tao es una islita en el golfo de Tailandia y su atractivo principal es el buceo; puedes sacar tu certificado por 9,000B con cuarto incluído (como 3,600 pesos) y también puedes rentar motonetas por 150B/día (o sea como 60 pesos). Llegué al hotel que los alemanes estaban buscando y encontré un cuarto por 400B, un poco mas caro de lo que esperaba y pasé el día con ellos, se portaron increíbles conmigo. En la noche me encontré con Anna y Yano y nos fuimos a la costa oeste de la isla que es donde está toda la fiesta, hay bares en la playa y en todos hay un fire show, ya saben con las bolitas esas prendidas y los palitos que avientan…no sabría decirles el nombre verdadero de esas cosas, pero ustedes saben.
Al día siguiente decidí cambiarme a un hostal que había escuchado que estaba bien y se suponía sería mucho mas barato, pero el taxi para llegar ahí me costó 200B, porque iba sola, que pesadilla, luego llegué al hostal y no tenían camas, casi me muero, pero al final no se que pasó que se abrió una cama y me pude quedar ahí. La verdad el lugar era espantoso, compartía con 9 personas mas y el cuarto estaba súper sucio, pero pagué 2 noches así que me quedé. El día que llegué conocí a Rochel de Inglaterra, Simone y Giancarlo de Italia y los 4 fuimos por algo de comer y luego a la estación de policía porque alguien le robó la cartera a Simone (pobre hombre, tenía ahí todo su dinero y tarjetas, licencia, ya saben) al final llegamos a la estación y entramos solo Simone y yo, y nos recibieron 3 policías con cara de MUY pocos amigos y con las pistolas encima de la mesa…nada divertido, les preguntamos por la cartera y obviamente nadie la había regresado, así que nos fuimos. De regreso nos paramos en la playa por unas cervezas y Simone y yo nos fuimos a nadar al mar mientras los otros estaban en el bar, regresamos al hostal, descansamos y nos fuimos a cenar. En el hostal conocí muchísima gente y diario se iban de fiesta, así que salí con ellos varias veces, hede confesar que después de 3 días sabes perfecto como va la fiesta y que va a pasar, todo es lo mismo siempre.
Al día siguiente decidimos ir a Hong Win, como les dije puedes rentar una motoneta por 150B al día, pero la verdad es que a mi me daba mucho miedo manejar y dicen que si le haces algo a la motoneta te pueden cobrar hasta 15,000B además que ha habido muchísimos accidentes muy feos (no te prestan casco) así que Simone y yo decidimos hacerlo caminando, la bahía queda en la costa este de la isla y en distancia no es nada, pero tienes que subir y bajar la montaña para llegar ahí, estuvo ruda la llegada, no paraba de sudar, pero al final llegamos y la vista era espectacular! Llegando a la playa estuvimos nadando un rato y luego nos alcanzaron otros del hostal, ellos si iban en moto, y vimos unos kayaks así que Simone y yo decidimos rentar uno para ir a las bahías que estaban cerca y también se nos unieron Matt y Rochel en otro kayak, de ese lado de la isla casi no hay playas, mas bien hay rocas, pero las vistas desde el kayak fueron espectaculares!  Después de estar en el kayak 2 horas nos tocaba regresar caminando, y el regreso fue peor, estuve a punto de escupir mi pulmón, después llegamos al hostal para bañarnos e ir cenar con otros chicos y a los bares de la playa.
 Al siguiente día queríamos ir al High Bar, un bar en la montaña con una vista increíble; la cosa es que el taxi hacia el high bar nos quería cobrar 200B por persona de ida y 200 de regreso, así que al final, en contra de nuestra voluntad, rentamos la motoneta; obvio Simone manejó, muy despacio y sin peligro alguno llegamos al bar…la vista era espectacular y la pasamos de maravilla! Regresamos en una pieza y entregamos la moto cuanto antes, no fuera a ser que algo pasara, y nos fuimos con otros chicos a cenar y echar la fiesta. El último día en Koh Tao conocí a Jamey un inglés muy buena onda que me dejó poner mi maleta en su cuarto (yo tenía que hacer el check out a las 11am y mi barco hacia Krabi no salía hasta las 9pm)y estuve con el y su amigo Matt todo el día en la playa. Finalmente llegué a la agencia donde compré mi boleto hacia Krabi, que incluía el taxi hacia el puerto (quien diría que el taxi, como iba sola, sería un tailandés en una motoneta) y llegué al puerto a las 8:30pm, lista para tomar el bote nocturno hacia Krabi, nunca había estado en un viaje en bote toda la noche y la verdad es que fue súper cómodo, espero poder enseñarles las fotos del bote, porque eran como un montón de camitas juntas!
Fue una de las mejores semanas del viaje, la pase de maravilla, conocí muchísima gente  y eché mucha fiesta! En este momento estoy en Phuket esperando por mi camión de 12 horitas hacia Bangkok, pronto les paso el update de Krabi, Railay y lo demás!
Saludos desde Phuket!

lunes, 1 de octubre de 2012

Tailandia Parte I...de quien sabe cuantas


He estado en Tailandia por casi 3 semanas…no lo puedo creer! Se siente como mucho mas tiempo. Después de Hong Kong y el tiempo que estuve en Tailandia con Dulce las cosas cambiaron mucho, ahora tengo mucho tiempo para viajar y relajarme, así que he hecho muchas menos cosas que cuando estaba con Dulce, pero lo he disfrutado enormemente.
Llegamos a Bangkok de noche y tomamos el tren que te lleva a la mitad de la ciudad, en el tren conocimos a Pete, un chico inglés de unos 19 años que se veía muy triste, nos ayudó a conseguir un hotel bastante decente y limpio por una módica cantidad (600B la noche, ahora eso suenta taaaaan caro para mi sola!) y después de que nos instalamos fuimos  a tomar una cerveza con él. El lugar para quedarte si tu presupuesto es corto en Bangkok es Kaosan Road, es un lugar con muchos hoteles muy baratos y muchos lugares para beber, ninguno es de gran calidad y se siente como el lugar donde los chavos (es que yo ya estoy grande) van a ponerse demasiado estúpidos; los locales anuncian cubetas de bebidas como cubas, mojitos, etc como VERY STRONG y en efecto son demasiado fuertes y de muy baja calidad. Ya para la tercera chela Pete nos contó su trágica historia, estaba viajando con su novia pero ella decidió dejar el viaje y a él a la mitad del camino y de hecho venía de regreso del aeropuerto después de haberla dejado…con razón la cara larga.
He de confesar que mi primera impresión de Bangkok no fue la mejor, creo que esperaba demasiado (como cuando llegué a la India, eso si fue impresionante) pero fue mejorando a lo largo de los días.
Los días siguientes nos dedicamos a explorar Bangkok, fuimos a Ko Ratanakosin que es el área donde están los templos mas impresionantes de Bangkok: el Buddha de esmeralda, el Buddha reclinado (creo que hasta el momento es la cosa mas impresionante que he visto en el viaje) el gran palacio, Wat Arun, que es un templo tipo hindú como pirámides muy altas y puedes subir hasta arriba, bastante cardiaco diría yo. Caminamos por horas en el calor y comimos cosas deliciosas: Pad Thai en la calle, brochetas de cerdo o pollo o carne…una delicia! También es importante mencionar que nos quisieron ver la cara, estábamos viendo un mapa para poder llegar al gran palacio y un tipo se nos acercó para decirnos que el palacio estaba cerrado y que mejor fuéramos a un paseo en bote…repito…te estás metiendo con la mexicana incorrecta, así que lo mandamos por las cocas y llegamos al palacio; cual sería nuestra sorpresa cuando en el palacio hay una grabación que dice “el palacio está abierto todos los días, no confíe en nadie que le diga lo contrario” que tal?? Pinche wey!!!! Pero bueno, al final todo salió bien.
También fuimos a China Town…toda una decepción, yo creí que tendría mas vida y luces, pero en realidad no había mas que un montón de chinos y de restaurantes de comida china…nada muy apetecible, nos tomamos una cerveza y nos regresamos a Kaosan road.
Al otro día fuimos a Ayuttaya, la antigua capital de Tailandia, que tiene templos mas viejos, la mayoría abiertos y muy descuidados, pero no por eso menos impresionantes. Joy fue el taxista o tuk-tukero que nos llevo por todos los templos (por la módica cantidad de 700B…todavía creo que fue un robo) con música de Bob Marley todo el camino, lo que pueden imaginar me hizo muy feliz!
Si soy honesta no recuerdo muy bien la secuencia de las cosas, así que les voy contando de lo que me acuerdo, espero no les moleste.
Uno de los días que estábamos cenando y tomando una cerveza en un lugar cerca de nuestro hotel conocimos a una alemana, un belga y 2 irlandeses que nos invitaron a sentarnos con ellos, la pasamos de maravilla! En Bangkok es tan fácil conocer gente! Finalmente el día que Dulce se iba nos cambiamos a un hotel mas lindo, que tenía una alberca en el techo y estuvimos ahí un buen rato, después preparó todas sus cosas y nos fuimos a hacer las compras de último momento, ya saben los regalitos y eso. Y de repente se subió al taxi que la llevaría al aeropuerto y BAM…que me quedó sola en Bangkok. Para mi suerte de regreso al hotel me encontré de nuevo a los irlandeses, así que me quedé a tomar unas cervezas con ellos mientras veíamos el futbol inglés (no me pregunten, ni me acuerdo de quien jugaba)
Al día siguiente me levanté con una cruda terrible, ni para que mentirles, y me tuve que cambiar de hotel a uno mas barato porque ya estaba sola (conseguí uno por 220B con baño incluído). Estaba muerta así que decidí que ese día solo me relajaría. El hotel tenía un lobby muy “lindo” con sillas y mesas y una gran televisión en donde pasaban películas y ahí conocí a Charlie y a Duncan 2 australianos de lo mas buena onda. Estábamos platicando cuando pusieron en la televisión Hang Over 2, ya saben que todo les pasa en Bangkok, así que después de verla los 3 teníamos ganas de ir a echar la fiesta en Bangkok, pero estábamos hartos de Kaosan Road, así que fuimos a otro lugar una calle llena de bares y gogo clubs (o sea tables) y nos dispusimos a pasarla bien…que buena noche, hasta baile un poquito en el tubo (o sea 2 min, solo porque no me dejaban de molestar).
Al día siguiente estaba realmente cansada, físicamente y cansada de Bangkok, así que decidí irme hacia Koh Tao, Duncan y Charlie me lo vendieron tan bien que decidí irme hacia allá.
Creo que dejaré el relato aquí porque tengo algunas otras cosas que terminar y ya es tarde, pero les juro que no pasará tanto tiempo sin blog! Ahora estoy en una playa en la que la actividad principal es la escalada en roca…se que no debería, pero no puedo dejarlo pasar así que mañana temprano ya estoy lista para irme a explorar las rutas que están por aquí…les juro que me cuidaré mucho!!
Saludos desde Railay!

Hong Kong


Ahora toca el post de Hong Kong. Estoy en Bangkok a escazas horas de partir hacia Koh Tao, una isla cerca de Koh Samui (que es la isla mas conocida) y me esperan 12 horas de camión mas un ferry de 2 ½ horas mas, así que estoy comiendo algo. Dulce se fue hace 3 días y hasta ahora todo va bien, la gente tailandesa es muy linda y aunque el lenguaje es una barrera fuerte, siempre tratan de ayudarte (claro, el que no te quiere ver la cara).
Bueno, entonces estábamos en Hong Kong, salimos de Tokio temprano así que llegamos a Hong Kong en la tarde, para salir del aeropuerto hay un tren que te lleva a Kowloon (que es la parte continental de Hong Kong) o a la Isla de Hong Kong (costo 100HK). Hong Kong es China primermundista, así que todo está muy limpio y la gente es ordenada, nada como Japón, ese tipo de orden y respeto no creo haberlo visto en otro lugar del mundo.
Así que en la estación Hong Kong encontramos a Aida y nos fuimos para su casa. El metro no era nada caro, bueno es que después de Japón creo que hasta Londres es barato…no bueno tampoco. En realidad las cosas en Hong Kong no me parecieron caras, el metro se paga por distancia, pero el mas caro que pagamos fueron 22HK (40 pesos), un taxi en la noche 50HK (90 pesos), pero lo que dicen que es realmente caro es la renta y de hecho los departamentos son minúsculos, supongo que hay precios de todo tipo, pero preguntando la mayoría de la gente que conocimos vive en lugares aptos para una persona y paga entre 1500 y 2400 USD de renta, alguien nos dijo que es mas caro que NY.
Después de instalarnos fuimos por una cerveza, aunque yo moría de sueño, porque el día anterior dormí como hora y media para irnos al mercado de pescado. La Isla de Hong Kong es “montañosa” así que hay muchas subidas y bajadas y para caminar por en medio hay como escaleras que te llevan de un lugar a otro, de hecho pasamos por las escaleras mas largas del mundo, no es que suban hasta el infinito si no que es un sistema como de túneles de escaleras que te llevan por arriba de la ciudad, así que caminamos por esos puentes para llegar a Central y tomarnos ahí une cervecita.
La verdad que Hong Kong si uno no tiene propósitos de comprar (como es mi caso y menos cosas de Coach o Burberry o LV o las 8mil tiendas de diseñador que hay!)no hay mucho que hacer, así que al día siguiente nos fuimos a caminar por casa de Aida y nos perdimos un poquito, así que fuimos a dar a unas calles con muchas tiendas como de ingredientes para comida china y he de decir que el olor era bastante fuerte y no muy agradable y en general creo que los chinos no son muy amables ni serviciales. Por fin encontramos un café donde había internet y nos metimos a checar varias cosas y leyendo un blog de viaje (gobackpacking.com) encontré que debíamos probar el dim sum en cierto restaurante que no estaba lejos de la casa, así que fuimos. Cuál va siendo la sorpresa cuando entramos y vemos que era un lugar nada turístico, TODOS nos voltearon a ver con cara de “y estas perdidas” y pues no entendíamos mucho. Nos sentamos en una mesa y un par de señores que estaban en frente hablaban un poco de inglés así que nos ayudaron y la cosa funcionaba así: te sientas y te dan una jarra con té (la primera taza no se toma, porque es para limpiar la tiras y la segunda ya te la puedes tomar) y hay unos señores que pasan con un carrito ofreciéndote el dim sum, que son una especie de bolitas o cualquier cantidad de cosas hechas en unas cajitas de bambú al vapor, así que pasa con el carrito preguntas de que hay lo pides y luego te marca en una tarjeta que te dio, para que sepan luego que cobrarte. Llegamos un poco tarde así que ya no había muchas cosas y probamos uno de carne otro de puerco y uno que creemos que era de pato o de ganso. La comida estuvo buena-normal, pero la experiencia de ir y tratar de entender como funciona y lograrlo es maravillosa…siempre que estás viajando y logras hacer algo como un local es un graaaaan logro (al menos para mi!).
Los miércoles en Hong Kong es ladies night, así que nos fuimos a un antrillo a echar un poco de fiesta, estuvo bastante bien porque no pagas nada por entrar y te dan tragos gratis, la fiesta estuvo mas o menos y en realidad el lugar al que fuimos es mas para expatriados que para locales.
Al siguiente día nos levantamos “temprano” para ir al Buddha gigante que está en la isla de Lantau. Nos fuimos en metro hasta la estación de Lantau y luego tomamos un camión que te lleva arriba, también está la opción de hacerlo en teleférico pero es bastante mas caro (aunque tal vez después nos arrepentimos un poco). Es la segunda vez que visito ese lugar y aún me pareció impresionante; arriba de 300 escalones un Buddha sentado y verdaderamente es gigante! No se si es el budismo pero de verdad en todos los lugares que hay un Buddha (hasta ahora he visto como 700) se siente una paz absoluta.
Mi exjefe, que aún es jefe de Dulce tiene un muy buen amigo en Hong Kong y nos puso en contacto con él y de alguna forma quedamos por FB de vernos ese día. Antes de subirnos al metro de regreso a la ciudad le llamé, pero la llamada no entro así que le dejé un mensaje y nos fuimos y justo cuando nos bajamos del metro volví a hablarle y me contestó que no nos moviéramos de esa estación que nos recogía ahí en 5 minutos. El Buddha está lejos de la ciudad y hacía mucho calor muy húmedo, así que íbamos en shorts y tennis y habíamos sudado por horas y por supuesto que ya no teníamos tiempo de cambiarnos ni nada, así que llegó Patrick por nosotras vestido de traje para llevarnos en su BMW a cenar a un club privado del cual él es parte, que tiene una vista perfecta de los rascacielos de Hong Kong…dios mio fue la cosa mas vergonzosa del mundo, pero en verdad no pudimos evitarlo, espero que Patrick nos perdone; pero bueno pasada la vergüenza la cena fue una maravilla, la comida estuvo deliciosa (Patrick escogió todo) y su compañía fue lo mejor, es el tipo mas cool del mundo y obviamente es muy culto y ahí estamos nosotras contándole de nuestra experiencia en Japón, cómo fuimos a cenar sushi como japonesas con sake caliente, la cosa mas auténtica para después ser corregidas por él, diciendo que la forma correcta de tomar sake es frío, ni hablar…nunca brillaré en sociedad.
Después de ver a Patrick no hicimos mucho mas los 2 días siguientes, salir a caminar, comer algo por ahí, comprar algunas cosillas para al final irnos al aeropuerto a seguir la aventura e irnos a Bangkok, que sería el primer lugar completamente desconocido para mi en el viaje!
Se que me tardé años en subir esto y lo lamento, espero poder postear de Bangkok y Koh Tao pronto.
Saludos desde Koh Tao!

lunes, 17 de septiembre de 2012

Tokio: Parte II


Continuando con Japón al día siguiente de Kamakura nos levantamos muy temprano, nos bañamos y desayunamos mas noodles y nos fuimos al metro, de nuevo compramos el pase de un día y nos fuimos al palacio imperial, que en realidad son unos jardines muy lindos, pero nada mas, luego de ahí fuimos en busca de un templo que venía en la guía, pero saliendo del metro nos perdimos y acabamos en un barrio muy fresa, tranquilo y muy lindo y encontramos un parquecito de esos que salen como en las películas, como debajo de un puente con harto homeless, muy chingón.

 Después de algunas vueltas llegamos al templo Suitengu, notable por sus gracias divinas tales como el embarazo y el parto seguro, entonces había muchos bebés muy lindos! También ahí sacamos nuestra suerte (Omikuji) y la cosa funciona así, sacas un palito de una cajita donde hay muchos y ese trae un símbolo, después buscas el símbolo en unos cajones y ahí dentro está un papel con tu suerte. La cosa es que este templo era muy japonés (nada turístico) y nuestra suerte estaba en japonés (después descubriría que me salió la mejor suerte posible…que felicidad!!)
Después fuimos a otros 2 templos, Yushima Seido y el santuario Kanda Myojin. El primero era una escuela y el segundo es un templo sintoísta construido en el 730 y que concede ayuda divina para tener suerte en los negocios, la familia y para encontrar esposo o esposa (hazme la buena!!) tomamos muchas fotitos y Dulce sacó otra suerte de una maquinita con un dragón que echaba un baile muy lindo, también en japonés (luego nos enteramos que era suerte regular, que también es muy bueno…estos japoneses son bien dramas y solo te sale mala suerte). Luego nos fuimos corriendo a Akihabara, el barrio donde hay edificios enteros de manga, de juegos de video y cosas de electrónica. Uno de los lugares mas locos en los que he estado, la verdad los japoneses son las gente mas rara que he conocido, son extremadamente amables, siempre que pueden te ayudan, son muy ordenados y muy callados, todo te hace pensar que son muy tranquilos, pero luego vas a este tipo de lugares y encuentras las cosas mas perversas del mundo.

Después de estar en Akihabara un rato, nos fuimos a Shinjuku a caminar por el barrio, muy lindo; al final del día estábamos mueeeeeeeeeeeertas y nos fuimos de regreso al hostal. En Tokio puedes tomarte unas chelitas en la calle sin problema, así que nos tomamos varias a lo largo del día (comprábamos una en cada 7 o Lawsons que encontrábamos).
El siguiente día, nuestro último día completo en Tokio, decidimos hacer las cosas que estaban cerca del hostal y ya no compramos el boleto del día si no solo pagamos un par de viajes. Así que después del desayuno de McDonald’s (si si, desayuné una hamburguesita de pescado con un café de 150Y y estaba bien rico) nos fuimos al mercado de pescado Tsukiji, llegando había un templito pequeño y luego entramos al mercado, claro que fue una muy mala idea porque era súper tarde y ya no había nada de pescado y decidimos dejarlo para la madrugada siguiente, regresamos a Asakusa donde fuimos al Templo Sensoji y al santuario Asakusajinja, el templo fue fundado en 628 y es el mas antiguo de Tokio y la entrada se conoce como la puerta Kaminarimon; aquí también sacamos nuestra suerte y me salió mala, aunque cuando se la enseñé a mi amiga japonesa me dijo que no era tan malo. Después del templo me atacó el hambre muy duro y fuimos por mas noodles al 7, que luego nos comimos en un callejón atrás del templo, un poco homeless de nuestra parte; acabando la sopita nos fuimos al barrio de Ueno, que está cerca de Asakusa y caminamos por ahí.

Uno de esos días en Tokio Dulce subió una foto mía en un templo y Kazue, una chica con la que viví un semestre en San Diego me contactó, diciéndome que estaba en Tokio y que deberíamos vernos, así que quedamos de ir a cenar este último día. Nos encontramos en Kaminarimon con ella y Sakura, una amiga de Kazue que habla español (bastante bien por cierto) y nos fuimos al sushi. Ellas pidieron todo y llegaron un montón de cosas, hubo un par de piezas que no me gustaron nada, pero lo demás estuvo DELICIOSO, también pedimos sake caliente (que luego nos enteraríamos que no debe de ser así, que debería ser frío…jajaja la forma en que nos enteramos es muy graciosa, esa se las cuento en el post de Hong Kong). Después de la cena, les preguntamos si había algún karaoke por ahí al que pudiéramos ir, porque ellas tenían que trabajar al día siguiente, pero así de lindas como son dijeron que si había y que nos acompañaban un ratito.
Cuál va siendo mi sorpresa cuando llegamos al Karaoke y me doy cuenta de que son cuartos privados en los que entras con tus amigos y ahí escoges las canciones que quieres cantar, o sea nada de que alguien mas te vea cantando, y yo que creí que sería la nueva sensación en Japón. Además llegando yo dije, va a estar súper raro nosotras 4 solitas en el cuartito, pero no, los japoneses tienen todo planeado a la perfección así que cuando empieza la rola que vas a cantar se apagan las luces normales y entran las luces de show, así que de verdad te sientes como un rockstar y yo que tengo complejo estaba como pez en el agua. Canté Britney, No Doubt y Bob Marley y ellas cantaron varias canciones de pop japonés taaaaaan chingón…las amo! De verdad fueron las mas lindas y nos dieron la mejor noche que tuvimos en Japón.


De regreso en el hostal armamos las maletas mientras echábamos una chelita y como a la 1 decidimos ir a ver el Sky Tree, que es el segundo edificio mas grande del mundo y estaba muy cerca del hostal, de regreso yo me puse a terminar el post de Chicago y me fui a dormir como a las 3:30am, para levantarnos a las 4:30am e ir al mercado de pescado a ver que encontrábamos. Es el mercado de pescado mas grande del mundo y como funciona es que llegan los pescadores a ofrecer las piezas y la gente va a ofertar por ellas; una vez subastadas, las empacan y las mandan a quienes se las vendieron. La cosa es que la subasta empezaba como a las 2am y para las 6 ya estaba terminada y no hay manera de llegar a esas horas porque el metro está cerrado, pero de cualquier forma fuimos y cerca de donde hacen las subastas hay un mercado donde supongo venden lo que les sobra; que lugar tan espectacular, vimos cosas rarísimas y de todo tipo, camarones, pescados miles, cangrejos gigantes, erizos, almejas y cositas así de muchos tipos y atunes gigantes! 



La verdad que son demasiado lindos, porque los turistas que van solo estorbamos un chorro y no dejamos que vendan y compren con facilidad, además nosotras íbamos ya con las mochilas porque de ahí nos íbamos al aeropuerto. Sin duda el mercado fue una de las mejores experiencias en Japón, todo es súper rápido y con muchísimo movimiento. Saliendo de ahí fuimos en busca de un poco de comida y al metro para poder llegar al aeropuerto, nos equivocamos de terminal así que tuvimos que regresar y ya veníamos con el tiempo justo, pero llegamos a tiempo. Lo único malo fue que en su aerolínea pitera china teníamos que documentar a fuerza (odio odiar y odio documentar) pero al final todo salió bien y nos subimos al avión rumbo a HK.
Estoy en Bangkok ya, así que me falta el post de HK y lo que va de Bangkok, les juro que me voy a tratar de apurar!
Puse varias fotitos, espero que les gusten, pero ya ven que soy cero tecnologías, entonces me costó acomodarlas, pero bueno, se entiende que son, nos vemos en la que sigue...Hong Kong!
Saludos desde Bangkok!