Me levanté empaqué mi maleta (que se quedaría en la agencia
2 días) y mi mochila que llevaría a la selva y pasó el guía por mi a las 9:30
de la mañana. En mi excursión había una pareja de chinos, que estaban en su
luna de miel, Mariana de Argentina, Mónica de España y Esther y Tamara de
Holanda…por fin conocí gente para hablar español!! Nuestro guía era un tipo muy
peculiar, súper flaquito, no sonreía nada y te veía con la mirada mas profunda
del mundo, era todo amor y paz. Así que empezamos el viaje, primero fuimos a un
invernadero de orquídeas (súper equis) y luego llegamos a la selva. Subimos la
montaña, que nos tomó como 3 horas con el calor mas infernal del mundo, casi me
muero!! Después llegamos al lugar donde nos quedaríamos, unas casitas súper lindas
de bambú, con un riachuelito en frente y un lindo puentecito. Después de estar
un rato ahí nos fuimos a donde estaban los elefantes que íbamos a montar. Tengo
que confesar que fue algo bien triste, porque los elefantes estaban encadenados
y para moverlos usan unos ganchos super grandes que les entierran atrás de sus
orejitas; cuando fui a reservar el viaje le pedí a la mujer que no fuera nada
así, que yo no quería hacer eso y me aseguró que para nada, que todo iba a ser
amor y paz…y puro pinche cuento; al final ahí estaba así que me subía al
elefante. Son unos animales hermosos pero tan grandes, que todo el tiempo yo
estaba muerta de miedo, además vas sobre una silla que no es nada “segura” así
que yo venía pescada hasta con los dientes. Estuvo padre, vimos como tiran los
árboles para comer y pues me tomaron fotos lindas, eso no quita que me haya
sentido muy mal por la forma en como los tienen. Después del elefante
regresamos al campamento y cenamos, después todos nos bañamos y estuvimos ahí
platicando con algunos de los locales y pues entre nosotros, la pasé muy bien y
como a las 10 de la noche nos fuimos a dormir, nuestras camas eran una colcha
encima del piso de bambú con un mosquitero encima. Ha sido la peor noche de mi
vida, no pude dormir nada, me dolía absolutamente todo, la almohada era una
cosa horrible, pero bueno, era la experiencia completa de la selva!
A la mañana siguiente nos levantamos como a las 9, todos con
dolor de espalda y de cadera y de todo y desayunamos ahí, en eso llegó el que
había sido mi chofer en el elefante con un elefante hermoso para que pudiéramos
convivir con él y darle de comer. La verdad fue una experiencia súper linda, le
di de comer, lo acaricié y todo; pero después pasó algo horrible, estábamos ahí
todos y de repente el guía le dijo algo al elefante y como que no le hacía caso
le pegó con el gancho este y el elefante enloqueció, se le fue encima con la
cabeza, lo tiró al piso contra un árbol y lo aplastó con la cabeza, un segundo
después el elefante se fue corriendo para el otro lado y el tipo se levantó
como bala y se fue atrás de él…casi me hago del baño; es lógico, no importa lo
entrenados que estén los elefantes son animales salvajes que pesan 3 toneladas
y tienen voluntad propia, después de eso creo que nunca volveré a hacer lo de
montar a uno (nunca digas nunca, pero no saben que miedo), al parecer el tipo
estaba bien y no pasó nada.
Después de eso nos separamos
porque yo solo iba por 2 días y los demás por 3, así que Mónica, Mariana y yo
nos fuimos a hacer rafting en el río, que era otra de las cosas incluidas en el
tour y se nos unió una chica de Taiwan. Estuvo bastante divertido aunque duró
poco, después de terminar el rafting nos pasamos a una balsa de bambú en la que
te llevan como 5 minutos y luego nos fuimos a comer, esta comida estuvo
bastante mala, después de eso nos fuimos a una cascada a nadar, y había como un
tobogán formado por las piedras del que te podías aventar. Todas nos moríamos
de miedo y nadie quería hacerlo, así que tuve que ser yo la primera (no puedo
creer que lo haya hecho, yo siempre soy remarica) y estuvo súper padre, después
de que todas nos aventamos estuvimos ahí nadando un ratito y nos fuimos a la
última parada, que era la villa de las mujeres cuello de jirafa, pero solo yo
tenía eso incluido en mi tour, así que entré y recorrí el “pueblito” como en 10
minutos, la verdad estuvo rechafa, es como disneylandia, las ponen ahí para que
les tomes fotos y ya, ni puedes platicar con ellas ni nada, pero bueno, tomé
las fotos y ya. Después de eso volvimos a Chiang Mai y Mónica y Mariana me
dijeron que podía compartir el cuarto con ellas por los días que nos quedaban
en Chiang Mai, por lo cual les estoy muuuuuuuuy agradecida! Después de que
tomamos un baño y dejamos nuestra ropa en la lavandería nos fuimos a cenar
comida hindú, que estaba bien rica. Después nos pasamos al bar de siempre
(estos pueblos son pequeños) y conocimos a un buen de chicos, el caso es que
empezamos que una cerveza que luego otra y así nos dieron las 5 de la mañana.
Al día siguiente ninguna de nosotras se podía mover, así que pasamos el día
haciendo nada de nada, en la alberca, salimos a comer y luego mientras estábamos
cenando en un lugar bastante romántico (porque no?) nos encontramos a Tamara y
Esther, así que se nos unieron a cenar y luego fuimos de nuevo al miiiiiiiismo
lugar por mas cervecitas (si tuviera la cuenta por separado de cuanto he
gastado en cerveza…) y ahí Tamara y Esther me dieron unas buenas clases de
holandés, no saben que divertido, obvio ya se decir un par de groserías y
algunas de las cosas menos útiles del mundo, pero fue muy divertido. Al día
siguiente Mariana y Mónica se fueron a ver a los tigres, cosa que yo no quise
hacer, primero por la experiencia de los elefantes y segundo porque costaba
bastante dinero y pues decidí mejor quedarme, me iba a encontrar con un
australiano y un canadiense para irnos de paseo, pero al final me dejaron
plantada (sufro como Precious)así que fui a uno de los templos que me faltó, me
relajé y me puse a actualizar mi blog (ehhhh algo bueno salió de todo esto),
cuando regresaron nos fuimos a Doi Suthep que es un templo que está a 16km de
Chiang Mai, arriba en la montaña, preguntamos en mil lugares, primero en la
agencia nos dijo que un taxi privado, que nos salía en 300 por persona, porque
decía que si íbamos en tuk-tuk y la fregada nos iba a salir en 440 por persona;
a mi no me latió nada así que nos movimos a preguntar, al final encontramos un…la
verdad el nombre en tailandés es súper complicado, son unas camionetas rojas
que tienen atrás 2 bancas y funcionan como taxis colectivos, por 400 entre las
3. Cuando viajen a Tailandia tengan muuuuuucho cuidado, además del peligro de
que te roben cosas del hotel (ningún hotel se hace responsable de nada que
dejes en los cuartos), de que te asalten o cualquier cosa, siempre está el
riesgo de que te vean la cara. Yo diría que es prácticamente imposible que no
te pase, pero para evitarlo lo mas posible lo mejor es preguntar por varias
opciones o a otros viajeros, de nuevo, el riesgo siempre está ahí (a mi ya me pasó
vaaaaaaaaaaaaarias veces).
El caso es que ya, nos fuimos al
templo por 400B entre las 3. La entrada cuesta 30B y puedes subir por las
escaleras con 300 escalones o por un “elevador” que cuesta 20B; yo lo hice por
las escaleras y ellas por el elevador. El templo es espectacular, en el medio
tiene un chedi gigante (que son esos como montes en medio de los templos)
dorado y de verdad es espectacular. No se que pasa con el budismo, pero cada
vez que entro a un templo siento una tranquilidad absoluta.
Después del templo regresamos al
hotel e hicimos las maletas porque al día siguiente (o sea hoy, ahorita mismo,
en este momento) las 3 nos movíamos y nos separábamos; claro la cosa es mas
fuerte para ellas porque habían estado viajando juntas por bastante tiempo,
pero para mi igual porque me quedo solita de nuevo. Después de las maletas nos
fuimos por unas chelitas de despedida y terminando cenamos un kebab de pollo
que estaba delicioso, además el mio lo pedí picante (según yo muy mexicana) y
la verdad me sorprendió, si picaba bastante pero la salsa estaba súper rica, es
que luego por acá las cosas nada mas pican un montón y ni saben rico.
Y pues el día de hoy el plan era
el siguiente, Mariana tomaba un bus hacía la frontera con Laos para luego tomar
el Slow Boat (que es un bote que tarda 2 días en llegar a Luang Prabang),
Mónica se iba al aeropuerto para tomar un vuelo a Phuket y yo me iba en camión
a Pai. Y de repente a las 9:30 nos tocan la puerta para decirnos que ya venían
por Mónica (se suponía que pasaban por ella a las 11:30) y pues…así estuvo la
cosa en resumidas cuentas: Compró su boleto a través de una agencia, ella
quería un vuelo en la mañana pero no había, así que la de la agencia le dijo
que había uno a la 1:10PM, ella dijo que si y lo compró, le entregaron una
confirmación electrónica pero era un poco extraña porque no decía nada del
precio; y luego hoy por la mañana le dijeron que el vuelo había cambiado para
salir a las 10:45PM…9 horas después!!! Por supuesto que ella casi mata al tipo,
que al final le dijo que si quería reclamar fuera a la agencia y se fue. Ya
cuando llegamos a la agencia la dueña no estaba y la señito que atendía no
tenía idea de nada, así que le pedí su teléfono y hablé a Air Asia
directamente. Por supuesto que el vuelo de la 1:10PM nunca estuvo reservado, de
hecho el número de confirmación era de un vuelo del año pasado y si, si tenía
su lugar asegurado en el de las 10:45PM. Así que lo que hacen es decirte lo que
quieres oír para que lo compres con ellos y al final es lo que ellos quieren,
por eso les digo, tengan mucho cuidado. Finalmente no había nada que pudiéramos
hacer, Air Asia es una aerolínea de bajos costo por lo que no se puede cambiar,
cancelar, ni nada…lo único que no entendí de este engaño es que el boleto costó
4,500B y cuando hablé con la monita me dijo que el precio de ese boleto era de
7,000B…ve tú a saber donde está el chanchullo. Después del coraje y de que
Mariana ya se había ido desayunamos juntas y yo me vine a la estación de
camión, que es donde estoy ahora.
Otra cosa que les quería contar
es que misteriosamente mi guía de Southeast Asia desapareció del cuarto, creo
que un día que la estaba viendo afuera del cuarto la dejé y le salieron unas
pequeñas patitas y se fue corriendo. Es posible que sea toda la mala onda que
le eché, llevo varios días diciendo que era una porquería, así que me sentía
desnuda y no sabía que iba a hacer, le pedí a Moni que me acompañara a una
librería (aquí en Chiang Mai hay mil de libros usados) a ver si había alguna y
me compré una por 100B (o sea 40 pesitos) y creo que está mejor. La vieja y
perdida es una Lonely Planet (lo que mas me duele es que me la regaló Mariana,
una de mis mejores amigas y tenía una muy linda dedicatoria) y la nueva es una
Rough Guide…ya les contaré cual está mejor. Y pues eso es todo hasta ahora, ya
me voy porque si no me deja el camión!!!
Saludos desde Chiang Mai!