viernes, 9 de noviembre de 2012

Laos...o cómo pasar horas y horas en un camión


Me desperté no muy temprano en Vientiane, hice mi maleta y el checkout y salí a la calle a turistear. Hay varias cosas que hacer en Vientiane pero no muchas, así que pude hacer todo en un día.
Obvio me puse mis tennis, que no había usado en un buen tiempo, para darle duro a la caminada en el calor denso. Primero fui al museo nacional de Laos, que es un museo bastante pequeño pero lindo, tiene toda la historia de Laos, desde que fueron reinados por los Khmer, cuando fueron conquistados por los franceses y luego cuando estuvieron involucrados en la guerra de Vietnam; hay un mapa en el museo que muestra las partes de Laos que todavía tienen minas que no han explotado y que resultan ser un peligro para la gente local, sobre todo los niños…es impresionante mas de la mitad del país tiene UXO (Unexploded ordnance) y existe una institución que se llama MAG que se dedica a encontrar y destruir las minas, pero no tienen muchos recursos, así que el país sigue plagado…alguien debería obligar a los gringos a que quitaran las minas que ellos pusieron, en lugar de seguir mandando tropas a guerras que no les corresponden deberían de hacer algo bueno por la humanidad, pero bueno, así es la vida.
En el museo hay muchísimas fotos de la guerra y cada vez que estaba en el Mekong o en la selva no podía evitar imaginarme la guerra, lo que deben haber sentido los soldados cuando te mandan a un lugar desconocido, en medio de la selva, con miles de bichos y muchísimo calor teniendo que sostener combates con gente que conoce perfecto los lugares, debe haber sido espantoso!
Después del museo fui a la casa presidencial y de ahí caminé unos 40 min hasta el Patouxai que es un arco (parecido al arco del triunfo) que construyeron con cemento que los gringos les donaron para otra cosa; dice que es para conmemorar el triunfo de Laos sobre los franceses y los gringos pero aún no está terminado porque Laos sigue siendo un país inestable.
Luego fui a otro museo que era mas como un templo, muy bonito con muchas estatuas de Buddha (yo creo que para este entonces he visto unos 10,000 Buddhas) y con algunas muestras de arte Laosiano, que es madera tallada con muchos detalles. Luego de eso me fui al Pha That Luang, que es uno de los templos más importantes para los laosianos y es un símbolo nacional, es muy bonito y muy dorado…a estos budistas les encanta el dorado.
Después de caminar por horas bajo el sol regresé al centro de la ciudad, donde estaba mi maleta y fui a recoger mi pasaporte…ya tengo visa para Vietnam y en ese momento compré mi boleto para irme por la noche a las 4000 islas, un conjunto de islas en el río Mekong en el sur de Laos, la verdad no sabía que esperar, pero sonaba bastante bien! Entonces tenía que esperar hasta las 7 de la noche que mi camión salía y me disponía a ir a un café que tenía WiFi a escribir el blog, subir algunas fotos, etc y algo muy extraño me pasó.
Durante el día fui a muchos lugares turísticos y a veces te encuentras a la misma gente, y como ahora soy toda amor y paz a todo mundo saludo. Resulta que me crucé 3 veces con el mismo alemán y cuando iba camino al café salió corriendo de su hotel (que estaba al lado del mio) a perseguirme y decirme que tenía que preguntarme como me llamaba porque era muy raro que nos siguiéramos encontrando…ja! Y pues ni modo de batearlo así que fui a comer con él y nos quedamos platicando hasta que llegó la hora de irme. Se llama Stefano y el pobrecito se iba a dedicar a viajar por el mundo unos 3 años…cómo? Con la herencia de la abuela!! Dios porque nací pobre? El caso es que nos despedimos y me fui al camión. El boleto decía sleeper bus y yo creí que era porque viajas en la noche, pero oh sorpresa! Llegamos y el camión tenía camas, es súper extraño (lo pueden ver en youtube hay varios videos) y obvio como voy sola me tocó compartir una diminuta cama con un laosiano!!! La verdad que se portó muy bien y ni se movió, en cambio yo la pasé súper mal, no podía moverme porque no había espacio, no podía dormir, no aguantaba la espalda…fue la peor noche de la vida!! Finalmente llegamos a Pakse para luego tomar otro bus al sur y luego un bote a la isla, y que en el bus me encuentro a Anne, la australiana con la que compartí en Vang Vieng y Luang Prabang, así que decidimos compartir de nuevo! Llegamos a la isla y buscamos un bungalito, al final fue uno con una cama porque no encontramos con 2, pero estuvo bien y el lugar tenía una terraza con vista al río y un montón de hamacas!!!! Fui la persona más feliz sobre la faz de la tierra!! En las 4000 islas no hay mucho que hacer, así que los primeros 2 días estuvimos solo echándola en las hamacas, caminando por ahí, persiguiendo la puesta de sol y el tercer día rentamos unas bicicletas para ir a otra de las islas y alrededor de la nuestra, ah claro, para ese entonces Adrián (el español con el que estuve en Vientiane) había llegado a las 4000 islas y se nos unió. Los paisajes eran estupendos y fuimos a una cascada, que es la mas grande del sureste asiático en volumen, no en altura, así que es bastante grande, pero no tan impresionante. Ahí nadamos un rato y luego nos fuimos a recorrer las islas en la bici. Al final del día me dolía muchísimo el trasero!! Ja!
Al día siguiente me fui temprano hacía Champasak, que es un pueblo donde no hay absolutamente nada mas que un templo de la era Khmer, muy parecido a los que están en Angkor Wat (dicen) y pues nada, tome una minivan hasta el otro lado del río en Champasak, luego una lancha y por fin llegamos. En Champasak fui a visitar el templo con un malayo que venía conmigo en la minivan, rentamos unas bicis y nos fuimos 8km al templo (y me dolía mucho el trasero del día anterior…ya se imaginarán como acabé). Nuestra bici era de montaña así que el asiento era todavía mas incómodo, pero bueno, llegamos a tiempo al templo y la verdad que es muuuuuy lindo, son literalmente ruinas, mucho está deshecho y lo están restaurando, pero lo que se puede ver es muy bonito.
Cuando acabamos con el templo nos regresamos, pero yo nunca tomé en cuenta que se iba a hacer de noche y que en Laos no hay iluminación pública y la carretera esta llena de hoyos…fue súper estresante, cada 2 metros creía que me iba a caer y a morir (ja…la exagerada) al final regresamos al lugar donde rentamos las bicis y he de decir que el malayo era medio insoportable, así que le dije “chido gracias bye” y me fui a un hotel lejos de donde él se iba a quedar, me quería ir ese mismo día de Champasak, pero no existen los camiones en la noche hacia Pakse, así que me tuve que quedar. Al día siguiente tomé el camión local (cual camión, una pinche guagua) hacia Pakse, que es una ciudad grande pero que en realidad no hay NADA que hacer, llegando ahí pregunté por los camiones y al final la única ruta posible era volver a Vientiane en un sleeper bus y luego tomar otro bus hacía Phonsavan (donde estoy ahora y donde está la planicie de las jarras, un lugar muy místico). En Pakse mientras esperaba me encontré a Niclas y Julia una pareja súper divertida de suecos con los que estuvimos casi todos los días en las 4000 islas, y ellos iban a hacer el mismo viaje, así que me quedé con ellos echando unas chelas; claro, esto es importante, por 7 días antes de eso no pude tomar, porque tuve algunas infecciones y estaba tomando antibiótico; así que cuando por fin pude fui muy feliz y ellos también (porque en las islas no tomé nada).
Llegamos al sleeper bus y resulta que ahora no me tocó compartir con nadie así que el viaje fue muuuuuuucho mejor, llegué a Vientiane a las 6:30am y me fui directo a la otra estación en donde el bus para Phonsavan salía a las 9, esperé y esperé y a las 9 fui al bus y me dicen…no no, no hay…hasta las 11!! Resulta que no había suficiente gente para el de las 9 así que lo cancelaron, para este entonces estaba llegando a mi Laos boiling point, todo parece muy difícil, nadie habla bien inglés y mi paciencia es poca, así que estuve a punto de matar a alguien, claro, no lo hice y me fui a sentar para esperar hasta las 11. A las 11 salió el bus que tardó 9 horas en llegar a Phonsavan, este era un bus mas que normal, sin aire acondicionado ni nada y lleno de locales, la verdad que no la pase mal, traía mi música y mi libro y estuvo bien, solo que por traer la ventana abierta y como la mitad de los caminos en Laos no están pavimentados, acabé como un polvorín, me salía polvo hasta de las orejas. Y llego a Phonsavan a las 9 de la noche y no hay un alma en la estación, no se donde es la ciudad, nadie habla inglés, así que me acabé subiendo en un tuktuk que me súper vio la cara, pero bueno, finalmente llegué a la ciudad y tomé un cuarto en donde pude. Luego me dediqué a buscar tours para ir a la planicie de las jarras, y también ahí me vieron la cara…ni pedo, sigo esperando que lo usen para la universidad de sus hijos, para algún vicio divertido o porque no? PARA APRENDER PINCHE INGLÉS!
Mi hotel fue caro, pero estaba muy bien y muy limpio y tenía agua caliente!!! Así que hoy por la mañana me di un rico baño y luego salí para encontrarme con el grupo con el que iría, eran 5 alemanes, 2 franceses, 2 ingleses y su servilleta. La verdad el grupo fue muy lindo y la pasamos muy bien! Las mentadas jarras son lindas, pero en realidad nadie sabe bien para que las pusieron, para que las usaban ni nada, pero es patrimonio de la humanidad, así que ya que estaba aquí era mejor visitarlo de una vez. Después fuimos a un templo y luego a una “fábrica” de whisky, que es en realidad un licor de arroz que se toma en todo Laos y es espantoso, obvio lo tuvimos que probar y creo que me puse borracha de un caballito…estaba horrible!
Y bueno ahora estoy en un restaurante, escribiendo el blog y esperando a Matt y Rachel, la pareja de ingleses, que muy lindos me invitaron a cenar con ellos en lo que espero mi camión hacia Hanoi en Vietnam, que sale a las 2am…porque no??
Estuve 18 días en Laos y vi bastante del país, hubo varias cosas que me perdí como en todos lados, es imposible ver todo. Aprendí que debo trabajar en mi paciencia y que no la paso tan mal en los camiones, por los últimos 3 días he estado como 30 horas en uno!! La verdad fue una experiencia muy divertida y se los recomiendo ampliamente, solo transportarse es terrible, las carreteras no están pavimentadas y los camiones se descomponen todo el tiempo, dicen que es peor en la temporada de lluvias porque a veces los caminos se vuelven todo un lodazal y simplemente los cierran. Así que cuando vengan me avisan para que les de unos consejos y que no les vean la cara y que se la pasen rebien!
Ahora a esperar hasta las 2am (son las 6pm) para las 16 a 19 horas que estaré en el bus a Hanoi, pero por fin me voy a encontrar con Pamela…ya pronto les contaré nuestras aventuras!!

Saludos desde Phonsavan!

martes, 6 de noviembre de 2012

Adios Tailandia...Hola Laos!


Ahora si voy reeeeeeatrasada!! Lo lamento, no ha habido mucho tiempo.
Bueno tomé la minivan hacia Pai, hay 4 filas de asientos y yo venía en la segunda, junto a la puerta corrediza, al lado mio venían 2 tailandesas y solo había otros 2 extranjeros. El camino sería de unas 3 horas así que puse mi musiquita y me dispuse a relajarme, dormir era complicado ya que la puerta estaba lejos de mi y no tenía donde recargarme, pero me las arregle. Como a la hora el conductor y la chica de al lado hablaron algo en Thai y señalaron unas bolsas de plástico que había en el asiento, justo en frente de la chica que venía al lado de mi, algo dijeron todos, se rieron y seguimos el camino, no le di mucha importancia. Hicimos una parada (TODOS los buses en el sureste asiático hacen paradas, para que comas, vayas al baño, etc…siempre siempre) y regresamos al bus. Calculaba yo que faltaban como 40 minutos para llegar, seguía escuchando música muy feliz cuando de pronto…traaaaaaaaaaaas la chica que estaba a mi lado agarra una bolsita, de las anteriormente señaladas, y regresa toooooooooooda su comida…ustedes saben perfecto como es el sonido que escuché a través de mis audífonos. No lo podía creer, la chica de al ladito de mi había vomitado todo! La verdad que no sabía que hacer y me dio muchísima risa, traté de ocultarlo pero no se si lo logré. Después como de 3 minutos el conductor se detuvo y obvio yo ni había volteado a verla, así que me bajé como bala y resulta que la reina quería entregarme su bolsita con todo y su decoroso contenido en mi mano para que yo la tirara a la basura!!! Por supuesto que le hice cara de no te entiendo nada y simulé que el vientecito de la rosa de Guadalupe me llevaba lejos hasta que se bajó y tiró su propia bolsa…que gente!
Después de eso yo seguía muerta de risa, es una de las mejores anécdotas de mientrasmetransporto que tengo hasta ahora. Llegamos a Pai, me bajé del bus y me fui a caminar por el pueblo para buscar un lugar donde quedarme. Encontré unas cabañas con baño compartido por 130B (como 50 pesos) y me quedé ahí, he de confesar que no era de lo mejor pero estaba muy barato. En Pai pasé como 4 noches, el pueblo es muy tranquilo y la mayor atracción son unas cascadas que están como a 10km, a las cuales nunca logré ir porque la única manera es rentando una motoneta y honestamente no tenía ganas de hacerlo, me da mucho miedo caerme y arruinar lo que falta de mi viaje. Ahí conocí a Talia, una israelí suuuuuuuuuper hippie y a Linda una alemana súper estresada de la vida, era como ver 2 extremos opuestos de la vida. Las 3 fuimos a comer varias veces, fuimos a pasear por la ciudad, y hasta acompañé a Talia a ver si encontrábamos materiales para que hiciera hula-hulas y los vendiera en el pueblo (así es, de alguna manera me conseguí otra amiga forever que hace hula-hula…no es nada personal Emi!) leí mi libro, salí de fiesta algunos días, conocí a otros israelís, la verdad que la pasé muy bien y muy relax.
De pronto un día me levanté y dije, suficiente, tengo que irme, así que compré un boleto para irme a Luang Prabang en Laos! Eso quería decir que después de muchas semanas estaría dejando Tailandia y tuve sentimientos encontrados. Tailandia es en verdad un paraíso, la gente es muy linda (cuando no te quieren robar, claro está) los paisajes son alucinantes y cuando entras a un templo te transportas al lugar mas pacífico que existe dentro de ti; la comida es tan buena que prácticamente no extrañé la comida mexicana, conocí gente maravillosa hice cosas que jamás creí que haría (como snorkelar o volver a escalar) y de verdad me sentí triste de irme, pero al mismo tiempo moría de ganas de una nueva experiencia y Laos sonaba como que lo sería. Tailandia fue el lugar perfecto para empezar mi viaje sola y en verdad se los recomiendo, es una experiencia única.
Así que la travesía hacia Laos comenzaba, primero una minivan hacia Chiang Kong, que es la ciudad fronteriza en donde se puede cruzar a Laos. “Ride from hell” yo la llamaría, 7 horas de viaje en una carretera llena de curvas y baches y con un conductor que probablemente estaba en anfetaminas porque manejaba como si un narco nos estuviera persiguiendo. Según yo iba a dormir pero en realidad solo estaba tratando de detenerme para no caerle encima a Joe, un inglés que habla como escocés (o sea de lo que me decía le entendía el 3%) y con el que después viajaría por mas tiempo. Llegamos a Chiang Kong a la 1:30am y nos pusieron en pares en unos cuartos (todo esto estaba incluido en el boleto) en un hotel bastante decente, ahí compartí con una brasileña muy buena onda pero que nunca volví a ver. Al día siguiente me levanté a las 6:30am para bañarme y bajar a desayunar, después del desayuno nos llevaron en una camioneta a la frontera. Primero te sellan la salida de Tailandia, después cruzas el río Mekong (que es la frontera entre Laos y Tailandia en casi todo el territorio) en un barquito y ya…llegaste a Laos. Ahí te piden una foto y 30 dlls para los mexicanos (a algunos otros les cobran 35 o 40) para darte la visa y tienes una estancia de 30 días en el país. Una vez que nos dieron la visa nos fuimos a la agencia en donde pasarían por nosotros para llevarnos al muelle y tomar el bote que 2 días después llegaría a Luang Prabang. En el grupo de mi agencia estaban Joe y Peter (ingleses) y Charlotte y Sara (francesas); y entre los 5 decidimos comprar una hielera gigante y llenarla de cervezas para las 7 horas de viaje de ese día. Pasaron por nosotros y nos llevaron al muelle, el bote era grande (unos 5 metros de ancho y unos 40 metros de largo) con asientos como de camión/avión; así que nos sentamos y una vez que se llenó empezamos la travesia; obviamente la hielera gigante nos consiguió mas de un amigo y jugamos muchos drinking games, cartas, etc y la pasamos de maravilla! Como a las 5:30pm llegamos a Pakbeng, un pueblo minúsculo donde teníamos que pasar la noche, no incluida en nuestro boleto, así que compartí el cuarto con Charlotte y Sara y la pasamos muy bien…son súper lindas! Al día siguiente nos levantamos demasiado temprano, porque creímos que el bote salía a las 8 cuando en realidad salía a las 10, desayunamos, compramos mas cervezas para la hielera y nos volvimos a subir al bote, esta vez primero dormimos un poco y en cuanto dieron las 12 empezaron los juegos y la tomadera! Creo que nunca había viajado tanto tiempo en un barquito y fue una experiencia maravillosa, conocí a muchísima gente con la que después viajaría y los paisajes son imperdibles!
Así que llegamos a Luang Prabang a las 5:30pm, después de unas 9 horas de bote y nos fuimos todos juntos a un hostal, en este punto nuestro grupo era como de 20 personas, ingleses, chilenos, australianas, gringos, canadienses y por supuesto la mexicana.
Luang Prabang es una ciudad muy linda, Laos fue una colonia francesa así que la arquitectura es de ese estilo y la comida tiene mucha influencia francesa. Lo único extraño de Laos es que tienen toque de queda, así que todo mundo tiene que estar en su casa a las 12am y todos los bares cierran a las 11:30.
El primer día fuimos a cenar y a tomar unas cervezas a un bar que se llama Utopia, si van tienen que verlo, está a la orilla del río y es muy lindo, pero como todo, cierra a las 11:30. Cuando cerró nos dijeron que fuéramos a la disco y luego al boliche (ya había yo escuchado del boliche varias veces) así que fuimos a la disco, que era horrible, cobraban 20,000Kips por entrar (o sea como 32 pesos…ja) y cerraban a las 12:30, así que nos fuimos directo al boliche. Y nada, es un boliche como cualquier otro, solo que por alguna razón este no lo cierran temprano y siguen vendiendo cervezas, así que es como el afterparty (que cierra a las 3am) que fiestota, no?
Al día siguiente me salí del hostal, porque estaba muy caro y me fui a un hotelito en donde compartí cuarto con Anne y Clare 2 australianas rebuena onda! Los siguientes días fuimos a pasear, a varios templos y a unas cascadas espectaculares, mas Utopia, mas boliche, digamos que no es la gran ciudad, así que no hay tantas cosas que hacer!
En Luang Prabang todos los días a las 6 de la mañana salen todos los monjes a recorrer las calles y recoger las ofrendas de arroz que les da la gente…un espectáculo único, aunque lleno de turistas impertinentes con cámaras gigantes que poco les falta para pedirles que posen…eso está fatal, si algún día lo hacen es mejor quedarse del otro lado de la calle sin molestar a nadie usando ropa conservadora (cubrir las rodillas y los hombros) y sin interferir en el ritual. Ninguna buena foto vale faltarle al respeto a un monje.
Ese día después de ver a los monjes y en un arranque de locura decidí que me iría con la mayor parte del grupo a Vang Vieng un pueblito al sur de Luang Prabang famoso por el tubing (usar las partes de adentro de una llanta de tractor; ¿será la cámara? Para flotar río abajo). Antes el tubing era de lo mas espectacular porque había muuuuuchos bares a lo largo del río, entonces mientras flotabas río abajo te aventaban una cuerda, te jalaban al bar y te echabas unos shots o algo para luego continuar…evidentemente la gente no se controla y se murieron varios turistas (dicen que unos 20 australianos) así que hace unos meses cerraron la mayoría de los bares. Igual hicimos el tubing con los 3 bares que quedan y la pasamos rebien; rentas la llanta, te llevan en tuktuk 3km río arriba y te dejas llevar por la corriente. Claro que, solo a mi me pasa, ese día en la mañana me dio diarrea y yo dije “nada mas no como nada, me echo unas chelas y ya se me quita” y cual va siendo la sorpresa cuando a la mitad del tubing me doy cuenta que tengo temperatura! Me empecé a sentir fatal, lo bueno es que el agua estaba tan fría que no me subió mucho y me sentía un poquito mejor adentro del agua. El caso es que me enfermé fatal, temperatura horrible, diarrea espantosa…no se que comí o que pasó, quería llorar y a mi mamá! Igual hice varias cosas como ir a unas cuevas con una laguna en donde me aventé de un árbol como de 5m al agua (uffff no saben el vértigo, pero lo hice!!) y pues pasear por el pueblo y descansar para recuperarme. El último día en Vang Vieng hubo un festival en donde hay competencias de remo, como canotaje y al atardecer ponen ofrendas en el río (como unos adornitos que flotan con velitas, la verdad se veía muy lindo) también había un mercado y muchos puestitos.
Finalmente llegó la hora de moverse, el siguiente destino para todos los que quedaban era Hanoi, pero yo no puedo llegar allá hasta el 10 de Noviembre que llega mi amiga Pamela (viajaremos juntas por 3 semanas) así que me vine a Vientiane la capital de Laos.
Llegué aquí ayer en la tarde/noche y era una locura…aquí también tenían el festival de los botes pero de una manera masiva, la calle estaba repleta de gente, afuera de todas las casas, tiendas, restaurantes, lavanderías, etc había mesas con gente escuchando música y tomando Beerlao (claro, eso no les había dicho, Beerlao es la UNICA cerveza en Laos y he de decir que no soy fan; también hacen un licor de arroz que se llama Lao-Lao y es espantoso!) bueno, no se podía ni caminar. Encontré un hostal, fui a cenar entre toda la locura y me fui a dormir. ¿Por qué tan aburrida? Seguro están pensando. Pues resulta que estoy tomando antibióticos por 7 días así que no puedo tomar…créanme, es terrible, 7 días de viaje son como 3 semanas de vida real (es algo así como el concepto de tiempo de sueño de Inception…yo digo; llevo 2 meses de viaje y siento que es la vida entera)
Y pues ayer en el hostal conocí a Adrián, un español de Canarias de 23 años y hoy fuimos al Buddha Park, un parque con muchas estatuas de Buddha y de deidades hindúes que hizo un chamán/monje/loquito que es una mezcla extraña de las 2 religiones; el parque es lindo y muchas de las esculturas muy interesantes. Adrián se fue hace rato hacia Pakse, una ciudad al sur de Laos y yo estoy en mi cuarto descansando y actualizando el bendito blog!
Mañana será un día intenso de turisteo por Vientiane y creo que por la noche me iré a las 4000 islas, un conjunto de islas (de verdad?) que están en el río Mekong en la frontera mas sur de Laos; aunque igual cambio de opinión y me voy a otro lado, todavía no tengo boleto ni nada.
Por cierto, nunca pude decidirme a ir a la embajada de Vietnam y tramitar mi visa yo sola, así que dejé mi pasaporte en una agencia y me cobraron 55USD para tramitarla…ouuuuuuuch! Espero que mañana me regresen mi pasaporte con visa y que no haya ningún problema, si algo pasa ya les contaré que se siente no tener pasaporte en un país del lejano oriente.
No se si dormirme, salir a pasear o que…lo que si es que tengo que recoger mi lavandería! Los dejo y espero ya no atrasarme tanto!
Saludos desde Vientiane!