miércoles, 23 de enero de 2013

India o la falta de planeación de un viaje


En Siem Reap compré mi boleto para Bangkok, el bus salía a las 3 de la mañana, así que antes de irme fui al bar por unas cervecitas, y luego regresé al hostal en donde se supone pasarían por mi a la 1:30 de la mañana, y mas bien pasaron por mi a las 2:30. Después de dejarnos en una banqueta a media calle esperamos al camión por otros 40 minutos, cuando finalmente llegó me subí y prácticamente morí, no sin antes darme cuenta de que el camión estaba sobrevendido y no había suficientes lugares. Como yo soy muy viva llegué me subí apañé lugar y me dormí. Después de unas horas de viaje llegamos a la frontera entre Camboya y Tailandia. Nos formamos con otras 500mil personas para que nos sellaran la salida de Camboya y después de cruzar la frontera caminando llegas a migración de Tailandia, he de decir que de todas las fronteras que crucé esta es por mucho la mas llena, después de cruzar hacia Tailandia sin problemas nos subieron por partes a unas minivans que nos llevarían hasta Bangkok. El camino fue horrible, el conductor otra vez parecía que lo iba persiguiendo Fittipaldi y veníamos rebotando por todos lados; después de unas 2 horas llegamos a Bangkok, como a las 12 del día. Mi vuelo a Delhi salía a la 1 de la mañana, así que tenía un día entero en Bangkok. En el bus conocí a Matías, un danés súper buena onda, que me dejó poner mis cosas en su hotel y me acompañó todo el día. Básicamente fuimos a un mall gigantesco lleno de tiendas de lujo; no sé si ya sea mi foreverez o el haber pasado tanto tiempo en países tan pobres pero me sentí muy fuera de lugar.
Finalmente regresé al hotel por mis cosas y tomé una minivan al aeropuerto de Bangkok. La fila para mi vuelo, como era de esperarse, estaba llena de indios (este es el gentilicio correcto, porque no todos son hindúes) y la mayoría traía una o 2 televisiones de plasma o de leds o no se…una completa locura!
El vuelo pasó sin complicaciones y me tocó sentarme junto a una pareja que venía de regreso de su luna de miel, estuvimos platicando un rato y todo el tiempo me veían sospechosamente hasta que el chico me dijo…¿si sabes que en Delhi están como a 6 grados? Obvio yo venía casi que en shorts y playera sin mangas y le puse cara de what???? No, no tenía la menor idea, aquí es donde la falta de planeación comenzó a hacerse notar. No tuve ni la menor intención de checar el clima, es la India y siempre hace calor o eso pensaba yo. Mi vuelo llegó a las 4 de la mañana y casi que me puse toda la ropa que traía en la maleta y eso no fue suficiente. Además del frío había muchísima neblina, no estaba preparada ni física ni mentalmente para eso. Llegué al hotel que mi amigo Manjul había reservado y me dormí. Al día siguiente nos vimos para tomar unas cervezas (que con tanto frío ni se me antojaban) y para que me presentara a Lee, un amigo suyo inglés, fotógrafo, que venía a tomar las fotos de la boda, platicamos un buen rato y supuse que la pasaríamos bien. Después tuve que ir a Karol Bagh, que es un mercado inmenso en Delhi en donde venden todo tipo de ropa, para comprar ropitas para la boda (porque claro, mis shorts y mi playera no eran el outfit indicado).
El 30 de Diciembre se llevó a cabo la ceremonia del anillo, en donde los novios intercambian anillos, haciendo público y formal su compromiso. (Haré un post especial de la boda, en donde les platicaré todos los detalles)
Obviamente al día siguiente era año nuevo. Delhi no es precisamente la ciudad de la fiesta, así que acabamos pasando año nuevo en un bar en Pajar Gangh (que es el área donde se quedan todos los mochileros) porque todas las fiestas eran en bares de hoteles 5 estrellas y no costaban menos de 10,000 rupias (o sea unos 180 dlls). La verdad la pasamos muy bien y justo cuando llegó el 2013 nos levantamos a abrazar a un montón de extraños (en su mayoría indios) y a desearles un feliz año nuevo. No fue como ningún otro año nuevo de mi vida, normalmente siempre echo la fiesta hasta altas horas de la madrugada, pero esta vez sería una noche tempranera y sin mucha fiesta.
La boda no sería sino hasta el 16 de enero, así que había 2 semanas que matar, por alguna u otra razón (de nuevo, la falta de planeación) decidí quedarme en Delhi hasta el momento de la boda. Reservar trenes en India es todo un problema, lo tienes que hacer por lo menos con una semana de anticipación, sino es que mas, así que tratar de salir y regresar antes del 16 no parecía una buena opción. Después de año nuevo el frío se ponía cada día peor, las noches estaban por los 2 o 3 grados y los días no rebasaban los 6 o 7, no había nada de sol y finalmente esto pegó en mi ánimo.
El 2 de Enero Manjul tuvo que irse de Delhi por razones de trabajo, así que Lee y yo nos quedamos, tratando de hacernos compañía durante los fríos días.
Ya lo sospechaba, pero ahora estoy segura, no estoy hecha para los climas fríos ni para los lugares donde no hay sol, unos días fueron suficientes para acabar con mi espíritu aventurero, no les voy a mentir, varios de esos días pensé en comprar un boleto e irme de ahí, aunque al final no tenía ningún sentido porque tenía que regresar, la boda era algo a lo que no quería faltar, era una oportunidad única y no me la quería perder.
Fueron hasta ahora los días más difíciles del viaje, casi una semana entera me la pasé en cama, no quería salir ni comer ni hacer nada de nada. Creo que fue la combinación del frío con que llevo ya demasiado tiempo lejos de casa. Como sea traté de no pasarla tan mal y casi todos los días salí del cuarto aunque sea en las tardes para ver a Lee y comer algo.
Después de la ceremonia del anillo y cuando decidí quedarme en Delhi me cambié a un “hotel” mucho mas barato, porque el que había reservado Manjul era demasiado caro. Ahora veo que no fue la mejor idea, era un cuarto minúsculo y súper frío, en un callejón bastante feo y creo que una rata vivía en un hoyo en mi pared que estaba tapado con un cartón. Cabe mencionar que la gente en Delhi no está preparada para este tipo de frío así que hacen fogatas en la calle con lo que encuentran (papel, madera, plástico) y todos los días hacían una justo debajo de mi cuarto, por lo que la mayoría del tiempo además de todo, mi cuarto estaba lleno de humo. Obviamente después de varios días en esas condiciones me enfermé de gripa, ya no aguantaba más y me cambié a un hotel un poco mejor, al mismo tiempo el clima estaba mejorando bastante, así que Lee y yo nos veíamos todos los días en la azotea del hotel, en donde hay un restaurante, para tomar el sol cual lagartijas.
Algunos días fuimos a pasear, algunos otros íbamos al bar, conocimos a bastantes personas, un día hasta fui al cine con un francés que conocimos, toda una experiencia porque es un cine viejísimo que está en Pajar Gangh (digamos que este lugar no es el mejor barrio de Delhi) adentro hacía muchísimo frío y pasaron una película como de los 60’s completamente en hindi, la verdad estuvo divertido.
Finalmente llegó el día en que Manjul y Bernardette, la esposa de Lee, llegaban a Delhi, lo que significaba un cambio a nuestros días. Claro que no todo podía ser miel sobre hojuelas (algo había que simplemente no quería que me la pasara bien en Delhi) y me dio la muy temida Delhi belly, o sea, la peor diarrea del viajero que jamás haya tenido y justo 2 días antes de la boda. Lo único que me había mantenido de buen ánimo era la comida, que es simplemente espectacular, pero ahora no podía comer nada y tenía que estar cerca de un baño la mayoría del tiempo, nada divertido.
Un día antes de la boda la familia de la novia festeja la ceremonia de la henna a la que también fuimos requeridos. Al día siguiente fue la boda. Y sí, todo ese “sufrimiento” valió la pena, fue increíble y estoy más que agradecida con Manjul por abrirme las puertas de su casa, por presentarme a su familia y por dejarme ser parte de uno de los momentos más importantes para su familia.
Después de la boda me quedé un par de días mas en Delhi hasta que por fin llegó el momento de irme, unas semanas antes ya había reservado mi boleto a Goa. Goa es un estado de la India famoso por sus playas, hay bastantes y cada una es diferente, algunas son mas relajadas y en otras hay raves casi todos los días.
Mi tren salía a las 3 de la tarde y ese día por la mañana pensé en ir a comprar algunas cosas lo cual fue imposible porque estaba lloviendo a cántaros. Así que después de pasar la mañana fría y con lluvia no veía la hora de salir de ahí, tome un autorikshaw (que es básicamente lo mismo que un tuk tuk) hacia la estación de tren, espere unos minutos en la plataforma y llegó el tren, hay varios tipos de “asiento” o cama que se pueden comprar y yo compré el 3ac, que son 6 camas por compartimiento, la verdad no está nada mal, en especial si tienes la cama de hasta arriba porque en cualquier momento te puedes subir a dormir; la cama de en medio y la de abajo durante el día no están hechas porque la gente se sienta en la cama de hasta abajo, así que si tienes esa o la de en medio te tienes que esperar a que sea de noche para poder hacer tu cama (o a que todo mundo esté dispuesto a acostarse). El trayecto para Goa era de mas de 2,000 km; o sea unas 39 horas en el tren. Así que antes de irme compré un libro y cargué mi iPod.
El trayecto pasó sin ningún problema, la verdad el tren es bastante cómodo y aunque fue mas de un día ni siquiera lo sentí, 2 días después a las 6:40 de la mañana llegamos a Margaon, una de las 2 estaciones principales de Goa. Para ese momento ya había decidido irme a Arambol, que es la playa que Lee me había recomendado y resulta que en las camas de debajo de mi había 2 rusos que iban para allá (o eso había entendido yo). Resulta que ellos no estaban viajando juntos, la chica iba a otro lugar en dirección a Arambol, a un ashram a quedarse por unos 2 meses y el chico si iba a Arambol. Era la cuarta vez que esta chica venía a este ashram así que ya tenía un taxista en la estación que la estaba esperando, el viaje costaría 1500 rupias y yo pensé que pagaríamos la tercera parte cada quien. Platicando con el taxista nos dijo que él nos podía llevar a Arambol después de dejarla a ella por 500 rupias mas, cuando vio nuestra cara de “no lo creo” nos dijo que nos podía dejar en Mapusa (que es un pueblo grande) y que de ahí salían buses hacia Arambol. Cuando llegamos a Mapusa la chica nos pidió 500 rupias entre los 2, no las 1000 que yo había pensado y el bus local costaba 20 rupias, así que al final llegué a Arambol (como 3 horas después) por solo 270 rupias.
Ya que llegamos Slava, el ruso y yo fuimos juntos a buscar un lugar para dormir, finalmente encontré un cuarto bastante bien por 300 rupias (5.5dlls) bastante cerca de la playa y Slava decidió seguir buscando (no lo he vuelto a ver).
Una vez que me instalé me fui a dar un paseo por la playa. Arambol es LA playa de los hippies, mientras caminaba y se acercaba el atardecer vi a 400 personas meditando otras 500 haciendo todo tipo de actividades hippies (malabares, hula hula, lanzamiento de frisbee, yoga, las bolitas esas a las que les prenden fuego, telas, performances varios) y había un círculo inmenso de gente, en el centro estaban los tambores, onda Coyoacán y muchísima gente bailando. He de confesar que esto está muy forever hasta para mi.
Llevo ya varios días en esta playa, la mayoría de la gente son rusos que no hablan mucho inglés y mas que viajeros son gente que viene por largos periodos de tiempo, así que me siento un poco como la niña que se cambió de escuela a la mitad del año. De cualquier forma lo he disfrutado mucho, he descansado, he podido actualizar el blog y finalmente he tomado este tiempo como el tiempo de meditar y analizar mis vivencias en el viaje y darme cuenta de lo afortunada que soy por poder vivir esta experiencia.
Estoy tratando de hacer el post de la boda lo mas lindo posible así que tal vez me tomé un par de días mas, pero se que lo van a disfrutar mucho.
Saludos desde Arambol Beach, Goa!

martes, 22 de enero de 2013

Camboya o el reino que me enamoró Parte II


Entonces decidimos que era momento de irnos de Phnom Penh.
Después de 5 horas en un bus llegamos a la playa, buscamos un hotelillo lindo cerca de la playa y nos instalamos. En Sihanoukville hay muchas playas diferentes, la playa en donde hay mas gente, bares y fiesta es Serendipiti, ahí nos quedamos por 3 días…uno de los lugares con la cerveza mas barata que yo haya visto (0.50c de dólar por un tarro), en esos días nos relajamos, caminamos a las playas cercanas, comimos cosas baratas y tomamos mucha cerveza (hacía mucho calor…en Camboya hace mucho calor). Después de relajarnos y echar la fiesta ahí, decidimos ir a explorar una de las islas que están cerca…hay como 10 islas y cada una ofrece cosas distintas; hoy en día todas tienen bungalos muy básicos, la mayoría no tiene electricidad las 24 horas y en general son playas tranquilas sin mucha gente.
Después de preguntar un poco nos decidimos por Ko Rong Samloem, una isla a la que llegas en un party boat (es un barco suficientemente grande y por 20 dólares te lleva y te regresa a Sihanouk Ville, no tanta fiesta porque la música es espantosa e incluye un trago gratis y el desayuno y el chico de nuestro hotel secretamente nos lo vendió en 18 dlls!!!), el bote es operado por el mismo dueño de los bungalos y diario sale del Sihanoukville a las 9:30 de la mañana y regresa como a las 4:30 de la tarde, puedes visitar la isla por un día o quedarte unos días y luego regresar en el bote.
El “hotel/bungalos/loquesea” se llama The Beach y cuando llegamos tenía 3 semanas de haber abierto, todo era nuevo y estaba bastante bien, había bungalos con baño adentro (15dlls) bungalos con baño compartido (12dlls) y dormitorios, que eran unas camas gigantes colocadas en una construcción de bambú con 3 paredes, es decir, la parte de en frente estaba completamente abierta y con vista al mar; cada cama cuesta 5dlls o si la compartes 3.75dlls por persona.
La isla es bastante grande, con arena blanca y agua súper cristalina y del lado que estábamos solo había otros 2 hoteles, cada uno bastante lejos del nuestro, así que se podría decir que estábamos en una isla medio desierta…y si, se sentía como el paraíso!
Estando en la isla conocimos a Rotem, una israelí de 22 años, y a Sorep y Andi, una pareja de suizos como de 28 años y así pasamos los 5 días en la isla todos juntos, jugamos cartas, nadamos, nos asoleamos, jugamos billar, dardos, voleybol (bueno, jugaron) hasta un día fuimos a pescar, gran desilusión porque no pescamos ni un resfriado! También un par de veces fuimos al otro lado de la isla, Lazy Beach, en donde hay otro hotel con mucho mejor servicio pero mucho más caro (40dlls) y para llegar ahí hay que echarse una caminada sabrosa de media hora en la selva.
Así pasaron los días y las noches hasta que fue momento de regresar a Sihanoukville, pero antes de irnos conocimos a un grupo de ingleses que nos recomendaron ir a Bamboo Island (o Ko Ru), así que regresamos a Sihanoukville pasamos una noche ahí (los 6 en un cuarto gigante, que fue lo mas barato que pudimos encontrar) y al día siguiente Rotem, Keller, Francois y yo nos fuimos a Bamboo Island.
Esta isla es otra historia, había varios bungalos y dormitorios, pero mucho mas “básicos”, por no decir otra cosa, y había bastante mas gente. Nos quedamos en los dormitorios por 3 dlls la noche. Ahí pasamos otros 3 días haciendo básicamente lo que uno siempre hace en la playa…oigan, después de varios días de tanto estrés uno se merece unos días de relax…jojojo (Godinez…sin llorar!).
Obviamente al estar con una israelí salió a la plática el hecho de que soy judía (aunque nunca he practicado nada de religión, no hablo hebreo ni nada, el simple hecho de decir que mi mamá es judía es suficiente para ellos, TODOS siempre me decían “entonces eres judía” y pues para que negar la cruz de mi parroquia…ja) y en esos días fue Hanukkah, así que Rotem no dejó pasar la ocasión y todos los días prendimos las velas y ella hizo los rezos y yo le ayudé, fue padre poder celebrarlo con todos los rituales correspondientes.
Y bueno, después de tantos días en la playa era momento de hacer otra cosa, Keller tenía que continuar su viaje porque le quedaba poco tiempo y Francois se dirigía a Laos, así que Rotem y yo nos quedamos juntas y nos fuimos de regreso a Phnom Penh.
¿Por qué regresaría a donde ya había ido? Bueno, pues ahora les explico, mientras estaba en Vietnam y pensando en mis planes para año nuevo decidí mandar algunos mensajes a varias personas, para saber que estarían haciendo en las fiestas, uno de esos mensajes fue para Manjul, un viejo amigo que conocí la primera vez que fui a la India. En el mensaje le preguntaba que cuales eran sus planes para año nuevo y que si estaría en la India y cuando por fin me contestó me dijo que su hermana se estaría casando en esas fechas, y que si tenía tiempo de pasar por Delhi con gusto me invitaba a la boda…no lo podía creer!! Me habían invitado a una boda hindú!!
Así que sin pensarlo empecé a buscar boletos para la India y el mas barato (por mucho) salía desde Bangkok, y como ya les había contado, o igual no, todos los mexicanos necesitamos visa para entrar a Tailandia…la mayoría de la gente no necesita, pero nosotros si…GRACIAS! Así que después de comprar mi boleto tenía que tramitar la visa a Tailandia y he ahí la razón de mi regreso a la capital, una visita a la embajada de Tailandia.
Y bueno, Rotem también estaba pensando ir a Tailandia, ella no necesita visa pero si la saca puede quedarse en Tailandia por 60 días (esto va para las demás nacionalidades, si llegas por avión te dan 30 días y si llegas por tierra te dan 15, así que si desean quedarse mas tiempo sin tener que salir del país y volver, lo que mas les conviene es tramitar una visa antes de llegar a Tailandia, esto es generalmente mucho mas barato que salir y volver, ya sea por tierra o por aire) así que también tramitó la suya.
Ya que estábamos en Phnom Penh Rotem decidió llevarme al bet chiabad, que es algo así como una casa en la que está un rabino y su familia y en donde cualquier judío que esté por ahí es bienvenido a ir y convivir con otros judíos, así que fuimos para los 2 últimos días de hanukkah. Fue una experiencia súper padre, aunque no hablo hebreo me recibieron súper bien (la verdad no sin antes preguntar si era judía) y nos dieron de cenar cosas deliciosas y gratis!! La mayoría de la gente son judíos que viven en Pnhom Penh, pero algunos otros son viajeros que pasan por ahí. Es lindo saber que pertenezco a una gran comunidad que siempre está dispuesta a ayudarte.
Después de dejar nuestros pasaportes en la embajada no tenía mucho caso quedarnos en Phnom Penh a esperarla así que nos fuimos hacia el norte a un pueblo llamado Banlung. Esta fue toda una experiencia ya que no es el lugar mas turístico de Camboya y pasamos algunas dificultades para comunicarnos.
Estando en Banlung tomamos un tour en el que nos llevaron a 3 cascadas diferentes, a una laguna (increíble) y a la cima de un cerro en donde hay un buda reclinado bastante grande y en donde vimos el atardecer. Lo mas interesante del tour fue que era en moto, así que cada una teníamos un conductor que nos llevó por todos lados, sin casco, claro. Temí un poco por mi vida, pero al final todo estuvo muy bien. Ese día por la noche regresamos al hotel y a unas 2 casas había un “sonido” con música súper fuerte, preguntamos que era y resulta que había una boda. Después de descansar un rato decidimos pasar por ahí a ver que había y cuando llegamos la gente súper amable nos invitó a pasar, la boda estaba a punto de terminar pero todos estaban bailando así que nos unimos, fue tan divertido…bailamos Gangman Style unas 47 veces!
Después de la boda descubrimos que no teníamos suficiente tiempo para hacer una excursión por la selva de mas de un día (hay excursiones de hasta 14 días, te adentras en la selva y duermes en hamacas con mosquiteros, te cocinan, la verdad sonaba bastante bien) así que después de preguntar en muchos lugares nos fuimos a la excursión con una pareja de holandeses que conocimos en la laguna.
Fue un trekking de 6 horas por la selva…la verdad nada del otro mundo, vimos varios ríos y cascadas y hacía muchísimo calor, la pasamos muy bien porque los holandeses eran súper buena onda! Y bueno, creo que ya hice suficientes trekkings como para unos 2 años.
Después de eso volvimos a Phnom Penh para recoger los pasaportes y, después de casi 2 semanas viajando juntas, llegó el momento de separarnos, Rotem fue una excelente compañera de viaje y estoy segura de que nos encontraremos de nuevo (posiblemente en mi viaje a Israel…que será pronto!)
Así que me fui a Siem Reap, la ciudad más conocida y turística de Camboya porque en ella están las ruinas de Angkor.
Angkor es la región que sirvió como asentamiento principal del imperio Khmer entre el siglo IX y XV. Angkor Wat es el templo religioso mas grande del mundo y fue construido en la capital del Imperio Khmer en el siglo 12, primero fue un templo dedicado a Vishnú y después se volvió un templo budista. En Angkor hay aproximadamente 1000 edificaciones, algunas son muy pequeñas o están esperando a ser restauradas y las que se pueden visitar son como 10 o 15.
El boleto para visitar las ruinas por 1 día cuesta 20 dlls, por 3 días 40 dlls y por una semana 60 dlls; la verdad que no es nada barato, tomando en cuenta que hay gente en Camboya que gana 30 dlls al mes, además el lugar ni siquiera es del gobierno, es manejado por un grupo de koreanos o algo así, pero bueno, era algo que yo tenía muchas ganas de ver.
Así que el primer día que fui a los templos (me tomé un par de días de relax…ya saben, demasiado estrés) renté una bicicleta por 2 dlls (muy caro, la pude haber conseguido por 1) y me fui con Lily, una chica de USA que conocí en el hostal, a Angkor Wat, que es el templo principal; es muy grande e impresionante, pero tengo que confesar que Angkor Thom, que es el templo que le sigue en tamaño e importancia me pareció mucho mas lindo. Lily ya había visitado los demás templos y solo le faltaba el principal así que después de la visita ella se regresó al hostal y yo continué sola,  así me aventé unos 25 km en bici visitando casi todos los templos, no se imaginan el calor que hacía…sudé como nunca, pero vi la mayoría de los templos y la verdad me encantaron, mucha gente dice que se pueden ver en un día, todo depende de ustedes y su intensidad, mucha gente solo va a Angkor Wat, en lo personal descubrí que si me gustan las ruinas y templos viejos y fui 2 días (obvio compré el de 3 días, pero de verdad no saben lo difícil que es pedalear con ese calor, por eso nada mas fui 2 días).
En el camión de Phnom Penh a Siem Reap conocí a Ricardo, un portugués que ha vivido en las canarias por algunos años y que habla perfecto español y él me presentó a Doron y a Gay, 2 israelís que él conoció en Laos, con ellos 3 pasé algunos días y varias chelas, hasta por margaritas fuimos a un restaurante mexicano.
Finalmente un día decidimos ir a ver el amanecer a Angkor Wat, es una de esas cosas que todo mundo dice que “tienes que hacer” pero ahí les va la verdadera historia, te tienes que levantar como a las 4:30 de la mañana, para agarrar un tuk tuk, o tu bici si estás dispuesto a pedalear de noche, una vez que llegas a Angkor Wat y te checan tu boleto entras al templo y tienes que pelear con aproximadamente 500 personas por un espacio para tomar “la” foto del amanecer. Me alegra haberlo hecho porque así puedo decirles que absolutamente no vale la pena, en mi muy personal opinión…eso de levantarte cuando la gente viene regresando de la fiesta, tener que esperar a tu taxista, si es que llega, porque el nuestro no llegó y tuvimos que conseguir a otro, llegar al lugar y de verdad no poder tomar una foto sin que salga alguien, y el amanecer tampoco fue el mas espectacular. La única ventaja de hacerlo es que puedes visitar los demás templos sin tanta gente y evitando el calor que después de las 11 de la mañana es bastante insoportable. Así que después del amanecer fuimos a algunos otros templos a los que yo no había ido (por ejemplo el templo que sale en Tomb Raider) y como a las 12 del día nos regresamos al hostal.
Y así pasaron los días y las noches y llegó la navidad. Fue la Navidad mas extraña de mi vida, no me di cuenta que era esa época del año hasta que llegó el mero día, cómo por estas latitudes nadie festeja, no hay decoraciones, ni villancicos (gracias Dios) ni nada de esas cosas, no se siente el espíritu y bueno, no hace frío ni nada, entonces menos.
El día de Nochebuena en el hostal organizaron una fiesta, así que estuvimos en el bar del hostal como hasta las 12 y luego nos fuimos a Pub Street, que como su nombre lo indica, es una calle llena de bares, básicamente lo que hay que hacer por las noches en Siem Reap. El bar mas conocido, no uno de mis favoritos, se llama Angkor What? y es como un antro en donde ponen música occidental y hay mucho “gringo borracho” (no son gringos, pero ustedes han estado en Cancún y entienden el concepto, no?) ahí tomamos otras copitas y así terminó la Nochebuena.
Al día siguiente en el hostal hubo películas navideñas y la cena de navidad (confesión, yo no sabía que en otros países la gente cena el 25 de Diciembre y el 24 no hacen absolutamente nada, pero así es) misma que costaba 15 dlls, por lo que decidí no participar en ella (una comida regular en Camboya es como de 3 dlls y ya si te quieres ver muy padrino unos 7 u 8…15 es una locura!) No hubo ningún regalo ni nada, lo que si es que gracias a la diferencia de horario me pude levantar (un poco cruda) y skypear con mi familia justo antes de que cenaran en casa de mi tío y aunque suene de lo mas cursi, mejor regalo no pude haber tenido!
La navidad anunciaba el final de mi visita a Camboya, mi visa expiraba en unos días y tenía que irme hacia Bangkok para tomar mi vuelo a Delhi.
Camboya fue una absoluta sorpresa, llegué pensando que sería una visita de 1 o 2 semanas y se convirtió en uno de mis lugares favoritos, todavía no puedo descifrar bien que es, el clima, la gente tan sonriente, su difícil pasado y cómo lo han superado, las hermosas playas, lo extremadamente barato que es, la rica comida…algo tiene que me maravilló por completo. Así que si tienen la oportunidad de visitar Camboya no lo piensen ni 2 veces, porque no se arrepentirán.
Saludos desde Delhi.

jueves, 17 de enero de 2013

Camboya o el reino que me enamoró Parte I


Ya estoy de regreso con mas aventuras no tan nuevas.
Entonces estaba yo en HCMC sola de nuevo, después de tomarme un día para el relax decidí que era momento de moverme, así que baje a la recepción de mi hotel y compré un boleto de camión para Phnom Penh, la capital de Camboya. Pasaron por mi a las 3 de la tarde (en una motoneta) para llevarme a una oficina en donde pasaría el camión por nosotros. Una vez que llegó me subí e iba bastante vacío así que tenía los 2 lugares para mi. Al lado mio venía un koreano buena onda con el que estuve platicando un rato, así que estuvo divertido. Al inicio del camino uno de los tipos te pide tu pasaporte para hacer el trámite de la visa, ya había yo escuchado de eso y lo hacen sin problemas pero te cobran 5 dólares mas, así que en el mood del viajero pobre decidí no dárselo y hacerlo yo misma.
Cuando llegamos a la frontera ya era de noche y es lo mismo en todos lados, vas a que te sellen la salida de Vietnam, caminas unos metros y ahí está la “oficina” de las visas (que es mas bien como una caseta), y como funciona es que llenas la forma, pagas y ahí mismo te estampan la visa.
En la parte superior de la caseta dice claramente que la visa de turista cuesta 20 dólares y cuál va siendo mi sorpresa (no tan sorpresa, porque de nuevo, ya había leído acerca de esto) cuando el tipo me dice que son 23 dólares, claro que le dije que si estaba en drogas, que ahí mismo decía que son 20 y su respuesta fue:  “si la quieres express son 23 dólares, si me das 20 se tarda 2 o 3 días”…hijo de su rechi!”#$”$% madre!! Así que ahí me tienen, temerosa de que el camión se fuera a ir con mis cosas, así que al final logré negociar la visa por 21 dólares (ese dólar aún me duele, pero no pude hacer mas). Ya que le pague se tomó su tiempo en llenar mi visa y cuando finalmente me la dio corrí para cruzar la frontera y ahí estaba el tipo del camión esperándome, pero el camión ya se había ido, así que tuvimos que tomar una moto hasta donde estaba el camión (moto en la que íbamos el conductor, el tipo del camión y yo…sin casco) y que me costó un dólar. Bueno al final me ahorré 3 dólares…que bien son una noche en Camboya así que valió la pena…he dicho!
Una vez que llegué a Phnom Penh le pedí a un tuk tuk que me llevara al Mad Monkey, un hostal que Mike, mi amigo canadiense, me había recomendado y el tipo estuvo hooooras diciéndome que ahí no había lugar, que me llevaba a otro lado. Estén muy atentos porque esta es una de las mayores tranzas en el sureste asiático, te dicen que el lugar a donde vas está lleno o está cerrado y te llevan a otro lado mas chafa, en donde te cobran mas caro porque les dan comisión, así que después de pelear un rato me llevó al Mad MOnkey. He de confesar que este tal vez no era 100% un engaño, porque el lugar si estaba lleno…pero resulta que al mismo tiempo había llegado un canadiense que tampoco tenía cuarto y al final decidimos compartir uno de los cuartos privados del hostal…ya era tarde y yo no quería seguir buscando y al parecer el tampoco. Me instalé en el cuarto y subimos al bar de la terraza, en donde había bastante gente y nos pusimos a platicar con algunos de ellos y al final se organizó la salida al antro mas cercano. La pasé requetebién y bailé mucho, no tomé casi nada porque era muy caro, pero la pasamos bien. Al día siguiente decidí relajarme y fui con Mela, una holandesa, al cine. No había ido al cine en muuuucho tiempo y la verdad fue toda una experiencia, el mall en donde estaba el cine era gigantesco pero muchas de las tiendas estaban vacías, así que creo que era nuevo. El cine estaba muy lindo y nuevo y vimos la nueva película del 007 (dios mio como lo amo), y pasamos el día paseando por ahí. Ese día por la noche conocí a Keller, un gringo de 22 años que estuvo todo un año en Korea del Sur enseñando inglés y que ahora estaba viajando por el sureste asiático y decidimos que al día siguiente iríamos juntos a los Killing Fields y la prisión S21, que es básicamente lo que hay que hacer en Phnom Penh.
Nos encontramos la mañana siguiente y mientras desayunábamos estaba al lado de nosotros Francois, un francés de 26 años que llevaba viviendo en Ibiza 2 años (así que hablaba perfecto español) y que iba a ir ese día a los mismos lugares en una excursión arreglada por el hostal; pero al final todos los demás habían cancelado así que no tenía con quien ir; le dijimos que si nos esperaba nosotros íbamos con él. Así fue como conocí a mis compañeros de viaje por los siguientes 15 días!
Así que nos fuimos a los killing fields y a la prisión, estos son los museos mas representativos que hay en la capital del genocidio que ocurrió hace 37 años en Camboya. En 1975 el Khmer Rouge, partido comunista camboyano, tomó el poder y dirigido por Pol Pot decidieron instaurar un régimen comunista radical, en 3 días vaciaron todas las ciudades y mandaron a toda la gente al campo, lo que Pol Pot quería era que el país entero se dedicara a trabajar el campo y así pudieran ser autosuficientes; por sus pulgas decidió que quería triplicar la producción de arroz en un mes, cosa mas que imposible tomando en cuenta que toda la gente de la ciudad no tenía conocimientos de como trabajar el campo. También decidió que perseguiría a todas aquellas personas que estuvieran en contra de su régimen, así que por 3 años millones de personas fueron capturadas, torturadas hasta que confesaran crímenes que jamás habían cometido y matadas. La población de Camboya en 1975 era de 8 millones de personas, al término del régimen de Pol Pot 3 millones de personas murieron, muchas en los campos de matanza y muchas otras murieron de hambre y enfermedades en el campo.
Por la prisión S21 en Phnom Penh pasaron 21,000 personas, todas ellas fueron torturadas de manera atroz hasta que confesaran crímenes que no habían cometido (crímenes en contra del Khmer Rouge) y desde la prisión eran enviadas al campo de matanza. Muchas de las personas que pasaron por este tipo de prisiones nunca cometieron un crimen, pero el simple hecho de tener educación superior, ser abogado, ingeniero, arquitecto; hablar otro idioma o simplemente usar anteojos, era suficiente para ser perseguido por los seguidores de Pol Pot.
Esta prisión solía ser una escuela y cada uno de los edificios fue modificado de forma que algunos eran celdas (de 1 X 3 metros) otros cámaras de tortura y los demás oficinas. Hasta los equipos para gimnasia que están en el patio de la escuela fueron utilizados para torturar gente. De las 21,000 personas que pasaron por aquí únicamente sobrevivieron 7, que fueron encontradas en las cámaras de tortura cuando los vietnamitas liberaron a Camboya del régimen del Khmer Rouge.
Después estaba el campo de matanza, una vez que la gente confesaba los crímenes eran enviadas ahí, les decían que los iban a cambiar de prisión pero la realidad era otra. Diario llegaban camiones llenos de gente y diario todos ellos eran matados. Las balas eran demasiado caras para matar a la gente así que los golpeaban con cualquier cosa que tuvieran a la mano (en su mayoría herramientas para agricultura) hasta que morían o dejaban de quejarse, una vez “muertos” los lanzaban a fosas comunes en donde después de acumular bastante gente echaban químicos para evitar el mal olor y la descomposición y para acabar de matarlos. Una vez llenas las fosas eran cubiertas. Tenían unas bocinas potentes en donde todo el tiempo ponían música comunista (cuando vas a la visita te dan una audioguía y ahí puedes escuchar el tipo de música que se oía cuando llegaban al campo) en parte era para que la misma gente no escuchara los gritos de los otros y para que la gente que estaba trabajando fuera del campo no supiera lo que estaba pasando adentro. En algunos casos usaban los troncos de las palmas (que tienen una parte muy filosa) para cortar la garganta de la gente antes de golpearlos hasta la muerte, todo con tal de no escuchar sus gritos.
El régimen de Pol Pot fue tan atroz que no solo mataban gente que estaba “en su contra” también mataban a todas sus familias, específicamente en un árbol del campo mataban bebés, los colgaban de las piernas y con un mazo destrozaban sus cabezas y luego los lanzaban a la fosa. En la audiguía se pueden escuchar varios de los slogans comunistas utilizados por el Khmer Rouge como “mas vale matar a un inocente que dejar libre a un culpable” o “el mal se debe matar desde la raíz” refiriéndose a las familias de los “opositores”.
En este campo mataron a mas o menos 20,000 personas, no todos los cuerpos se han exhumado, por lo que hay aun varias tumbas llenas de cadáveres…es impresionante, cada vez que llueve salen a la superficie huesos, restos de ropa o dientes (se pueden ver varios en la superficie de algunas de las tumbas) y cerca del final del régimen se mataban alrededor de 300 personas al día. A la entrada del campo hay una pagoda muy grande y dentro de ella se encuentran muchísimos cráneos, huesos, dientes y restos de ropa de los cuerpos que fueron removidos de sus tumbas, esto con la finalidad de rendirles tributo (este es un tema controversial en Camboya, ya que los budistas suelen cremar a sus muertos y el hecho de que estos restos no hayan sido cremados resulta en que las víctimas aún no descansan y no pueden rencarnar, pero cremarlos significa no poder identificarlos ni estudiarlos…como ven es un tema nada fácil de resolver).
Se podrán imaginar nuestro ánimo después de la visita a estos 2 lugares, es de esas veces que dices…necesito una cerveza AHORA.
Igual se preguntan porque me eché toda la historia, creo que es de esas historias poco conocidas (por lo menos de nuestro lado del mundo) y que tomo mundo debe saber…”El que no conoce la historia está condenado a repetirla” siento mucho si esta parte del relato los deprimió un poco, pero no se imaginan lo impactante que es estar ahí, parado sobre la tumba de 300 personas, sabiendo que si de alguna manera mi familia hubiera estado ahí, todos estarían muertos (como la mayoría de las familias de mis amados lectores).
Después de todo esto Keller, Francois y yo decidimos que era momento de dejar la capital para irnos a un lugar mas animado, así que al día siguiente tomamos un bus hacia Sihanouk Ville, la playa mas famosa de Camboya.
Aquí dejaré el relato para que no sea tan largo, pero pronto las demás aventuras de Camboya!!
Saludos desde Delhi.