jueves, 17 de enero de 2013

Camboya o el reino que me enamoró Parte I


Ya estoy de regreso con mas aventuras no tan nuevas.
Entonces estaba yo en HCMC sola de nuevo, después de tomarme un día para el relax decidí que era momento de moverme, así que baje a la recepción de mi hotel y compré un boleto de camión para Phnom Penh, la capital de Camboya. Pasaron por mi a las 3 de la tarde (en una motoneta) para llevarme a una oficina en donde pasaría el camión por nosotros. Una vez que llegó me subí e iba bastante vacío así que tenía los 2 lugares para mi. Al lado mio venía un koreano buena onda con el que estuve platicando un rato, así que estuvo divertido. Al inicio del camino uno de los tipos te pide tu pasaporte para hacer el trámite de la visa, ya había yo escuchado de eso y lo hacen sin problemas pero te cobran 5 dólares mas, así que en el mood del viajero pobre decidí no dárselo y hacerlo yo misma.
Cuando llegamos a la frontera ya era de noche y es lo mismo en todos lados, vas a que te sellen la salida de Vietnam, caminas unos metros y ahí está la “oficina” de las visas (que es mas bien como una caseta), y como funciona es que llenas la forma, pagas y ahí mismo te estampan la visa.
En la parte superior de la caseta dice claramente que la visa de turista cuesta 20 dólares y cuál va siendo mi sorpresa (no tan sorpresa, porque de nuevo, ya había leído acerca de esto) cuando el tipo me dice que son 23 dólares, claro que le dije que si estaba en drogas, que ahí mismo decía que son 20 y su respuesta fue:  “si la quieres express son 23 dólares, si me das 20 se tarda 2 o 3 días”…hijo de su rechi!”#$”$% madre!! Así que ahí me tienen, temerosa de que el camión se fuera a ir con mis cosas, así que al final logré negociar la visa por 21 dólares (ese dólar aún me duele, pero no pude hacer mas). Ya que le pague se tomó su tiempo en llenar mi visa y cuando finalmente me la dio corrí para cruzar la frontera y ahí estaba el tipo del camión esperándome, pero el camión ya se había ido, así que tuvimos que tomar una moto hasta donde estaba el camión (moto en la que íbamos el conductor, el tipo del camión y yo…sin casco) y que me costó un dólar. Bueno al final me ahorré 3 dólares…que bien son una noche en Camboya así que valió la pena…he dicho!
Una vez que llegué a Phnom Penh le pedí a un tuk tuk que me llevara al Mad Monkey, un hostal que Mike, mi amigo canadiense, me había recomendado y el tipo estuvo hooooras diciéndome que ahí no había lugar, que me llevaba a otro lado. Estén muy atentos porque esta es una de las mayores tranzas en el sureste asiático, te dicen que el lugar a donde vas está lleno o está cerrado y te llevan a otro lado mas chafa, en donde te cobran mas caro porque les dan comisión, así que después de pelear un rato me llevó al Mad MOnkey. He de confesar que este tal vez no era 100% un engaño, porque el lugar si estaba lleno…pero resulta que al mismo tiempo había llegado un canadiense que tampoco tenía cuarto y al final decidimos compartir uno de los cuartos privados del hostal…ya era tarde y yo no quería seguir buscando y al parecer el tampoco. Me instalé en el cuarto y subimos al bar de la terraza, en donde había bastante gente y nos pusimos a platicar con algunos de ellos y al final se organizó la salida al antro mas cercano. La pasé requetebién y bailé mucho, no tomé casi nada porque era muy caro, pero la pasamos bien. Al día siguiente decidí relajarme y fui con Mela, una holandesa, al cine. No había ido al cine en muuuucho tiempo y la verdad fue toda una experiencia, el mall en donde estaba el cine era gigantesco pero muchas de las tiendas estaban vacías, así que creo que era nuevo. El cine estaba muy lindo y nuevo y vimos la nueva película del 007 (dios mio como lo amo), y pasamos el día paseando por ahí. Ese día por la noche conocí a Keller, un gringo de 22 años que estuvo todo un año en Korea del Sur enseñando inglés y que ahora estaba viajando por el sureste asiático y decidimos que al día siguiente iríamos juntos a los Killing Fields y la prisión S21, que es básicamente lo que hay que hacer en Phnom Penh.
Nos encontramos la mañana siguiente y mientras desayunábamos estaba al lado de nosotros Francois, un francés de 26 años que llevaba viviendo en Ibiza 2 años (así que hablaba perfecto español) y que iba a ir ese día a los mismos lugares en una excursión arreglada por el hostal; pero al final todos los demás habían cancelado así que no tenía con quien ir; le dijimos que si nos esperaba nosotros íbamos con él. Así fue como conocí a mis compañeros de viaje por los siguientes 15 días!
Así que nos fuimos a los killing fields y a la prisión, estos son los museos mas representativos que hay en la capital del genocidio que ocurrió hace 37 años en Camboya. En 1975 el Khmer Rouge, partido comunista camboyano, tomó el poder y dirigido por Pol Pot decidieron instaurar un régimen comunista radical, en 3 días vaciaron todas las ciudades y mandaron a toda la gente al campo, lo que Pol Pot quería era que el país entero se dedicara a trabajar el campo y así pudieran ser autosuficientes; por sus pulgas decidió que quería triplicar la producción de arroz en un mes, cosa mas que imposible tomando en cuenta que toda la gente de la ciudad no tenía conocimientos de como trabajar el campo. También decidió que perseguiría a todas aquellas personas que estuvieran en contra de su régimen, así que por 3 años millones de personas fueron capturadas, torturadas hasta que confesaran crímenes que jamás habían cometido y matadas. La población de Camboya en 1975 era de 8 millones de personas, al término del régimen de Pol Pot 3 millones de personas murieron, muchas en los campos de matanza y muchas otras murieron de hambre y enfermedades en el campo.
Por la prisión S21 en Phnom Penh pasaron 21,000 personas, todas ellas fueron torturadas de manera atroz hasta que confesaran crímenes que no habían cometido (crímenes en contra del Khmer Rouge) y desde la prisión eran enviadas al campo de matanza. Muchas de las personas que pasaron por este tipo de prisiones nunca cometieron un crimen, pero el simple hecho de tener educación superior, ser abogado, ingeniero, arquitecto; hablar otro idioma o simplemente usar anteojos, era suficiente para ser perseguido por los seguidores de Pol Pot.
Esta prisión solía ser una escuela y cada uno de los edificios fue modificado de forma que algunos eran celdas (de 1 X 3 metros) otros cámaras de tortura y los demás oficinas. Hasta los equipos para gimnasia que están en el patio de la escuela fueron utilizados para torturar gente. De las 21,000 personas que pasaron por aquí únicamente sobrevivieron 7, que fueron encontradas en las cámaras de tortura cuando los vietnamitas liberaron a Camboya del régimen del Khmer Rouge.
Después estaba el campo de matanza, una vez que la gente confesaba los crímenes eran enviadas ahí, les decían que los iban a cambiar de prisión pero la realidad era otra. Diario llegaban camiones llenos de gente y diario todos ellos eran matados. Las balas eran demasiado caras para matar a la gente así que los golpeaban con cualquier cosa que tuvieran a la mano (en su mayoría herramientas para agricultura) hasta que morían o dejaban de quejarse, una vez “muertos” los lanzaban a fosas comunes en donde después de acumular bastante gente echaban químicos para evitar el mal olor y la descomposición y para acabar de matarlos. Una vez llenas las fosas eran cubiertas. Tenían unas bocinas potentes en donde todo el tiempo ponían música comunista (cuando vas a la visita te dan una audioguía y ahí puedes escuchar el tipo de música que se oía cuando llegaban al campo) en parte era para que la misma gente no escuchara los gritos de los otros y para que la gente que estaba trabajando fuera del campo no supiera lo que estaba pasando adentro. En algunos casos usaban los troncos de las palmas (que tienen una parte muy filosa) para cortar la garganta de la gente antes de golpearlos hasta la muerte, todo con tal de no escuchar sus gritos.
El régimen de Pol Pot fue tan atroz que no solo mataban gente que estaba “en su contra” también mataban a todas sus familias, específicamente en un árbol del campo mataban bebés, los colgaban de las piernas y con un mazo destrozaban sus cabezas y luego los lanzaban a la fosa. En la audiguía se pueden escuchar varios de los slogans comunistas utilizados por el Khmer Rouge como “mas vale matar a un inocente que dejar libre a un culpable” o “el mal se debe matar desde la raíz” refiriéndose a las familias de los “opositores”.
En este campo mataron a mas o menos 20,000 personas, no todos los cuerpos se han exhumado, por lo que hay aun varias tumbas llenas de cadáveres…es impresionante, cada vez que llueve salen a la superficie huesos, restos de ropa o dientes (se pueden ver varios en la superficie de algunas de las tumbas) y cerca del final del régimen se mataban alrededor de 300 personas al día. A la entrada del campo hay una pagoda muy grande y dentro de ella se encuentran muchísimos cráneos, huesos, dientes y restos de ropa de los cuerpos que fueron removidos de sus tumbas, esto con la finalidad de rendirles tributo (este es un tema controversial en Camboya, ya que los budistas suelen cremar a sus muertos y el hecho de que estos restos no hayan sido cremados resulta en que las víctimas aún no descansan y no pueden rencarnar, pero cremarlos significa no poder identificarlos ni estudiarlos…como ven es un tema nada fácil de resolver).
Se podrán imaginar nuestro ánimo después de la visita a estos 2 lugares, es de esas veces que dices…necesito una cerveza AHORA.
Igual se preguntan porque me eché toda la historia, creo que es de esas historias poco conocidas (por lo menos de nuestro lado del mundo) y que tomo mundo debe saber…”El que no conoce la historia está condenado a repetirla” siento mucho si esta parte del relato los deprimió un poco, pero no se imaginan lo impactante que es estar ahí, parado sobre la tumba de 300 personas, sabiendo que si de alguna manera mi familia hubiera estado ahí, todos estarían muertos (como la mayoría de las familias de mis amados lectores).
Después de todo esto Keller, Francois y yo decidimos que era momento de dejar la capital para irnos a un lugar mas animado, así que al día siguiente tomamos un bus hacia Sihanouk Ville, la playa mas famosa de Camboya.
Aquí dejaré el relato para que no sea tan largo, pero pronto las demás aventuras de Camboya!!
Saludos desde Delhi.

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