Después de la boda ya no había razón para estar en Delhi,
así que un par de días después me fui a la estación de tren lista para dejar
atrás la ciudad y el frío e irme a la playa…así es, había llegado el momento de
irme a Goa!!!
Tomé un rikshaw a la estación de tren, llegué y con algunas
dificultades encontré mi cama (me equivoqué de carro y ya le estaba robando el
lugar a alguien), subí mi mochila a la cama (nunca se puede ser demasiado
precavido) y me acosté…y me morí!
El tren a Goa solo me tomó 39 horas, fueron algo así como
2400km y todo por la módica cantidad de 27 USD y eso porque me fui en el
unpocomasmamoun pero pudo haber sido la tercera parte de eso.
Entonces después de 2 noches en el tren por fin llegamos a
Goa, que es en realidad un estado de la India que tiene muchas ciudades y
muchas playas diferentes; en las camas de debajo de mi venían 2 rusos, la chica
se dirigía a un ashram y el chico a la misma playa que yo…Arambol, así que
compartimos un taxi hasta cierto punto y ahí nos bajamos el chico y yo (creo
que Slava era su nombre, pero la verdad no me acuerdo) de este punto podíamos
tomar un bus a Arambol, que nos costó 20 rupias (0.4USD) y tomó una hora para
llegar a la playa.
Una vez ahí fuimos juntos a buscar un lugar donde quedarnos,
había muchísimos lugares, de todos los precios y calidades, así que acabé en un
cuarto nada mal, con una cama, baño adentro, una linda mesita y unas repisas y
un lindo mecate afuera para poner a secar mi ropa (no mas gasto en
lavandería!!!) por sólo 300 Rupias por noche (5.5USD).
Y así empezó la aventura de Arambol, es uno de los lugares
mas extraños en los que he estado. Para empezar está LLENO de rusos, hay menús
en ruso, letreros en ruso…es mas hay lugares donde no existen menús y letreros
en otro idioma (supongo que no querían clientela mexicana), después la gente
que estaba en esta playa es la gente mas hippie que haya yo visto en acción
jamás! Un paseo en la playa al atardecer constaba de: grupo de tambores y grupo
de personas bailando como locas alrededor de los tambores, puestos en la playa
de lo que usted guste, la pulserita, el collar, los aretitos…toda la artesanía
y joyería que un hippie puede fabricar; alrededor de 45 forevers haciendo yoga,
tai chi, hula hula, pois, lanzando un frisbee, meditación, parándose de cabeza,
bailando capoeira…si es hippie/forever segurito que ahí lo estaban haciendo.
También, como cualquier otro lugar de la India está lleno de locales, así que
puedes encontrar indios por doquier en la playa, nadando, haciendo castillos de
arena, tomando, mirando fijamente a todas las rusas con poca ropa y hasta
pidiéndoles fotos, pero principalmente…jugando cricket.
Había un montón de bares y restaurantes en la playa, si
caminabas hacia el pueblo había un montón de tiendas de cuanta cosa se te pueda
ocurrir, mas restaurantes y miles de puestitos que vendían un millón de
cochinadas.
Mis días en Goa fueron súper tranquilos, me la pasé
observando a la banda (de verdad no saben lo impactada que estaba de lo
forevers que eran) caminando por la playa, probando los restaurantes que
estaban cerca de mi cuarto, echando chelas por ahí, leyendo, asoleándome, etc,
etc.
Paseando por la playa encontré el bar con las chelas mas
baratas y comida sabrosa así que se volvió mi bar favorito! Uno de los días que
llegué al bar antes del atardecer había al lado unas sillas y un arquito muy
lindamente arreglado con flores y globos y muchos rusos vestidos de blanco
corriendo por todas partes. Así es, de la nada me tocó estar en una boda de
rusos (la verdad creo que eran ucranianos, pero no se) y estuvo increíble y muy
rara. Todos estaban vestidos de blanco, las “damas” traían un microbikini
blanco con unas alitas de mariposa, la novia traía un vestido amarillo y el
“juez” traía pantalones blancos, sin camisa y con una corbata de moñito
brillante. Se juraron amor eterno (yo digo) e intercambiaron unos pequeños
tambores como símbolo de su amor (yo digo) después todos se pusieron muy
felices y contentos (eso si es verdad, las emociones son iguales en cualquier
idioma) se tomaron muchas fotos y se fueron al mar a tomar mas fotos.
Cayó la
noche y salió el vodka y todo lo que dicen es verdad…pueden beber vodka como
agua y no les pasa nada de nada, después llegó una banda de música ucraniana y
todos enloquecieron en la pista!! La música fue una delicia y la noche
inolvidable…claramente no pude cruzar ni una palabra con ellos, pero se ve que
la pasaron magnífico y yo la pasé muy bien viéndolos!
También estando en Goa me empecé a sentir un poco mal de no
tener cero habilidades hippies, así que después de unos días decidí que mi
disciplina serían los pois (básicamente unas cuerdas con unas bolitas en el
extremo que balanceas y haces figuras hermosas…bueno, la gente que sabe las
hace) así que me fui al mercadito y me compré unos, no sin regatear nunca lo
olviden, y me puse a practicar en la playa. Ahí los tengo todavía, así que
espero en unos meses ser una súper experta (lo dudo bastante, pero lo voy a
intentar…si alguien le sabe muy chido, no me quiere enseñar??)
Y así pasaron los días y las noches hasta que llegó el
momento de dejar la playa, fueron unos días de puro descanso y de ahorrar mucho
dinero (mi presupuesto en Goa era de 800 Rupias al día, incluido el cuarto, o
sea 14USD) de descansar, leer, y pensar en muchas cosas; lo disfruté muchísimo.
Finalmente tomé un taxi a la estación de tren mas cercana a
Arambol y me fui a Mumbai, la que sería mi última parada en India.
Después de unas 10 horas de tren finalmente llegue a Mumbai,
la que creo que sigue siendo mi ciudad favorita en India. Llegué como a las 6
de la mañana sin reservaciones ni nada (ya saben que así me gusta viajar) y
como era muy temprano me quedé en la estación sentada un rato a esperar a que
saliera el sol y me pudiera ir a explorar. Ya que salí de la estación caminé un
buen rato hasta llegar a Colaba, la colonia mas turística de Mumbai, ahí
encontré un lindo café y me metí a desayunar, ya que había desayunado y cargado
pila estaba lista para irme a buscar un cuarto, caminé por horas y pregunté en
mil lugares y si, Mumbai es la ciudad mas cara de la India, así que después de
mucho buscar por fin encontré un cuarto (bastante feo) sin baño adentro por la
exorbitante cantidad de 700R (o sea 13USD…carísimo!) pero fue lo mas barato que
encontré.
Ya que me instalé y me bañé me dispuse a buscar un café con
internet para investigar un poco y decidir qué haría los siguientes 3 días que
estaría en Mumbai hasta que me tuviera que ir al aeropuerto para tomar mi vuelo
a Madrid.
Por fin encontré el café que en la puerta anunciaba WiFi así
que entré y pedí un café y le pedí la clave del WiFi al hombre. Después de
horas de pedirla finalmente me dijo que no la tenía, pero que podía usar una de
las tablets que tenían en el café (así es, en ese café había 4 tablets Samsung
para que los clientes las usaran) cosa que no me ayudaba en nada porque yo
necesitaba ver cosas en mi celular…finalmente le hice drama y ya cuando casi me
iba el chico de la mesa de al lado me preguntó si me había podido conectar…y
ahí fue donde pasó todo.
Resulta que este muchacho era un australiano llamado Greg,
excesivamente lindo y buena onda y después de platicar un rato en el café me
dijo que si nos íbamos a tomar unas chelas. Así que nos fuimos a Leopold’s uno
de los cafés más legendarios de Mumbai a donde van todos los extranjeros y en
donde (dicen) que a veces los productores de Bollywood van a buscar extranjeros
para que la hagan de extras en las películas. Estuvimos en Leopold’s un buen
rato y luego fuimos a cenar y a visitar otros bares, platicamos por horas y horas
y me la pasé increíble. Y así fue como comenzó la aventura de amor de mi
viaje…la verdad ni siquiera entiendo cómo pasó, pero así fue. Los días
siguientes fuimos al museo Chhatrapati Shivaji Maharaj, que es un museo con
arte antiguo hindú y había una exposición de cine, bastante interesante (museo
al que no pude ir en mi primer visita a la India porque lo dejamos para el
último día, que era un lunes y estaba cerrado). También paseamos por la Gateway
of India, que es como un arco que se encuentra en frente del mar y por donde
salieron los últimos ingleses cuando la India fue declarada independiente,
caminamos por las calles de Mumbai, por la playa y fuimos a muchos restaurantes
y bares a probar todo tipo de comida india, ya que en Mumbai existe todo tipo
de comida y dicen que son los mejores restaurantes de todo India. Los 3 días
que pasamos juntos fueron increíbles, pero yo sabía que tenía que irme a Madrid
(y eventualmente a México) y que él vive en Australia y las cosas serían
complicadas.
Cuando llegó el momento de despedirnos porque yo tenía que
ir al aeropuerto para tomar mi vuelo a Madrid, Greg me pidió que me quedara…y
estuve a punto de hacerlo, lo pensamos muchísimo pero creo que al final a los 2
nos dio miedo que yo cambiara mis planes de viaje para quedarme con él, además
que mi visa India vencía 4 días después de ese día, así que yo tenía que salir
del país de cualquier manera. Al final decidimos que lo más sensato era que me
fuera y si en verdad queríamos estar juntos podríamos hacerlo después.
Así que tomé un taxi (obviamente ya era súper tarde) hacia
el aeropuerto de Mumbai y llegué justo a tiempo para abordar mi vuelo a Doha
(donde era mi primer escala) y finalmente hasta Madrid. He de confesar, aunque
suene muy cursi, que acabé completa y totalmente enamorada de Greg; el vuelo
completo no pude dormir pensando en si me debí haber quedado o no. Fue una de
esas decisiones muy difíciles, pero muy en el fondo sabía que era lo correcto.
India, tan impredecible como siempre, tan única como la recordaba.
Pasé 5 semanas ahí y me pasó de todo, mucho frío, mucho calor, la boda, me
enfermé, estuve en la ciudad, estuve en la playa, conocí muchísima gente e hice
amigos que creo que conservaré siempre, comí la comida más deliciosa, escuché
música diferente, entendí y me gustó un nuevo deporte y hasta viví esa intensa
historia de amor que estoy segura le contaré a los nietos de mis amigos.
Sin lugar a dudas es uno de los destinos mas increíbles que
este mundo tiene que ofrecer, no es sencillo viajarla pero si algún día lo
hacen les prometo que no se arrepentirán.
Cómo ya todos saben hace un mes regresé a México, y la
verdad de las cosas es que corté un poco el blog porque no sabía que pasaría
con Greg y nuestra historia y como lo he hecho desde el principio yo quería
contarles toda la verdad.
Por el momento me encuentro en Puerto Escondido, Oaxaca,
tratando de seguir con esta vida en el viaje.
En los siguientes post les contaré el último mes de mi
viaje, mis impresiones y sentimientos al regreso y este viajecito corto a
Oaxaca.
Saludos desde Puerto!
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